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lunes, 22 de febrero de 2016

Cuando la moneda nos da pistas sobre el colapso del imperio romano


martes, 25 de agosto de 2015

De como China elige a sus armas

Recientes minidevaluaciones de China tenían menos que ver con sus crecientes desafíos económicos, y más que ver con una declaración del FMI el 04 de agosto, que se propone aplazar la decisión de incluir el yuan en los DEG hasta el próximo mes de octubre
Excusa del FMI para evitar cambios en el calendario de fin de año y para permitir a los usuarios de la época de DEG a "ajustar a un potencial cambiado composición cesta". Era una pobre explicación de que era poco creíble, dado que los usuarios de DEG ya han tenido cinco años para prepararse; pero la decisión que confirma el retraso fue finalmente liberado por el FMI en un comunicado el miércoles 19a.
No se puede culpar a China por considerar que éstos están retrasando tácticas diseñadas para mantener el yuan a cabo, y si es así la sospecha cae de lleno en los EE.UU. como instigadores. Estados Unidos tiene más que perder, ya que si el yuan se acepta en el SDR futura hegemonía del dólar se verá comprometida, y todo el mundo lo sabe. La decisión final sobre si se incluirá el yuan no se debe a tomarse hasta finales de este año, por lo que China todavía tiene tiempo para persuadir, por cualquier medio a su disposición, todos los miembros del FMI que estar de acuerdo para incluir el yuan en el SDR según lo propuesto originalmente, aunque su inclusión se aplaza temporalmente.
China fue rechazada por primera vez en esta misión en 2010 y desde entonces ha trabajado duro para hacer frente a las deficiencias planteadas en ese momento por la junta ejecutiva del FMI. Ese es el trasfondo de la nueva política monetaria de China y lo que también parece convertirse actualizaciones frecuentes en sus reservas de oro. Vale la pena repetir que estos movimientos tenían poco que ver con sus condiciones económicas nacionales, por las siguientes razones:
  • Para tener un efecto económico sería necesaria una devaluación sustancial. Eso no es lo que está sucediendo. Además devaluación como una solución económica es esencialmente una propuesta keynesiana y que está lejos de claro liderazgo de China abarca la economía keynesiana.
  • Junto con Rusia a través de la Organización de Cooperación de Shanghai, China está planeando una revolución infraestructura que abarca el conjunto de Asia, que replicará económica de desarrollo post-1980 de China, pero en una escala mayor. Es por ello que "los que saben" aprovechó la oportunidad de participar en las oportunidades de financiación a través de la infraestructura de Asia Investment Bank, que será el canal de financiación director.
  • La estrategia de China en las próximas décadas es ser el proveedor de productos y servicios de alta calidad a todo el continente euroasiático, en evolución de su estado actual como un fabricante de bajo costo para el resto del mundo.
Los líderes chinos tienen una visión, y es un error pensar en China, únicamente en el contexto de un país cuya economía está en el lado equivocado de un ciclo de crédito. Esto es, por supuesto, cierto y está creando enormes problemas, pero el gobierno tiene previsto reasignar los recursos de capital de las industrias existentes a proyectos futuros. Con o sin razón ya diferencia de cualquier gobierno occidental en este momento de un ciclo de crédito, China acepta que una burbuja de crédito desinflado es una consecuencia necesaria de una política deliberada que apoya sus planes de futuro. Ella está dispuesta a vivir con y gestionar las secuelas de la disminución de valoración de los activos y las quiebras de empresas, facilitadas por la propiedad estatal de los bancos.
En lugar de ello, para entender por qué se está cambiando el tipo de yuan-dólar debemos mirar las monedas desde la perspectiva de China. China es el poder de fabricación más grande del mundo por el momento, y se puede decir que el control de precios del comercio mundial como consecuencia de ello. Entonces se hace evidente que China no está tanto devaluando el yuan, pero provocando una revalorización del dólar hacia arriba con respecto a los precios del comercio internacional. Ella es consciente de que la economía estadounidense está en dificultades y que la Fed está preocupada por la posibilidad de deflación de precios, los precios tan bajos de importación son la última cosa que la Fed necesita. Ahora mover la moneda de China comienza a tener sentido.
Los mini-devaluaciones eran una señal a Washington y el resto del mundo de que si así lo desea China puede dictar el panorama económico mundial a través de los mercados de divisas. China considera, con razón, que es más política y económicamente sólida, y tiene una mejor comprensión sobre las acciones de sus propios ciudadanos, que las economías de bienestar de occidente en el caso de una recesión económica. Por lo tanto, se está llevando a cabo su política cambiaria desde una posición de fuerza. Y los incrementos que ahora pueden agregar a las reservas de oro mes a mes son una señal de que China cree que puede desestabilizar el dólar a través de su control del mercado de oro físico, porque nos recuerda suavemente de una pregunta sin respuesta siempre agachado por el Tesoro de Estados Unidos: qué evidencia hay de la situación de las reservas de oro de los Estados Unidos?
China probablemente vivir con un aplazamiento de su membresía de DEG por un año más, si hay una decisión definitiva en octubre para incluir su moneda en la cesta del DEG. Siendo ese el caso, China debe tener la tentación de aumentar la presión sobre todos los miembros del FMI antes de la reunión de octubre. Por ello, la estrategia cambia de menos la pasividad a la agresión más sobre ambos tipos de cambio y la propiedad de oro en los próximos ocho semanas. Podemos esperar que China para apretar el tornillo si fuera necesario.
Hay mucho en juego, y la devaluación de tan sólo un pequeño porcentaje de China ha causado suficiente caos en los mercados de capitales por ahora. Pero si la respuesta final es que el yuan no se le permitirá unirse a la cesta del DEG, será en el interés de China para aumentar el ritmo de desarrollo del nuevo banco BRICS lugar con su propia versión de un SDR, la venta de las reservas en dólares y subyacentes los bonos del Tesoro para financiarlo. La amenaza de que China va a darle la espalda en el sistema financiero de la posguerra y el FMI también socavaría la credibilidad de esa institución con mayor rapidez, quizás, que la hegemonía del dólar si se aceptaba el yuan. Y si un FMI controlado por Estados Unidos pierde su credibilidad, incluso aliados de Estados Unidos abandonarán ella, tal como lo hicieron para unirse a la Infraestructura de Asia Investment Bank hace unos meses.
Fue siempre va a ser los EE.UU. que se enfrentó a una situación de creciente poder económico de China. Ella ha optado por un farol que fuera en vez de aceptar con gracia los vientos de cambio, ya que Gran Bretaña hizo sobre su imperio hace sesenta años. Cambio en la ley del más fuerte de orden económico está ocurriendo de nuevo nos guste o no, y China tendrá su camino.
* * *
Y, como un recordatorio a partir de 2013, una vez más es el "americano contra China Guerra de moneda  For Dummies"


jueves, 6 de agosto de 2015

Los billetes de más alta denominación del mundo con mayor y menor poder adquisitivo



Para averiguar el poder adquisitivo global de los billetes los comparamos con el dólar estadounidense.

Para averiguar el poder adquisitivo global de los billetes los comparamos con el dólar estadounidense.
Hay países en los que para llevar una fortuna en el bolsillo basta con cargar un billete.
Y hay otros en los que puedes llevar una mochila llena de papel moneda de alta denominación sin apenas valor.
Efectivamente, hay billetes llenos de ceros que en realidad no valen mucho, si usamos el dólar estadounidense como valor de referencia para compararlos.
El billete de denominación más alta en la actualidad lo tiene Vietnam, 500.000 dong. Su valor: US$23.
Y un caso paradigmático fue el del billete de 100.000.000.000 dólares de Zimbaue, que el gobierno africano retiró el pasado mes de junio de circulación.
Su valor era tan bajo que Z$35.000 billones se cambiaban por US$1.
Mientras que en la actualidad el billete de mayor denominación del mundo es el de 500.000 dong de Vietnam.
Esto, sin embargo, equivale a casi US$ 23 y hay billetes que en la práctica valen mucho más.
BBC Mundo te presenta los billetes con mayor denominación y a la vez mayor equivalencia en dólares estadounidenses del mundo. Y también los grandes billetes que valen menos, según las tasas de cambio vigentes al momento de escribir estas líneas.
  • Billete de 10.000 dólares de Singapur: US$7,221
Llevar este billete asiático en el bolsillo supone llevar encima una fortuna: US$ 7.221 en el momento en que se escribieron estas líneas.
Llevar este billete asiático en el bolsillo supone llevar encima una fortuna: US$7.221.
  • Billete de 1.000 francos suizos: US$1,020
Un solo billete de la nación helvética equivale a US$1.020.
Un solo billete de la nación helvética equivale a US$1.020.
  • Billete de 500 euros: US$542
El mayor billete de la divisa de la Unión Europea supone un valor de US$ 542.
El mayor billete de la divisa de la Unión Europea equivale a US$ 542.
  • Billete de 1.000 dirham: US$272
El billete más alto de Emiratos Árabes Unidos equivale a US$ 272.
El billete más alto de Emiratos Árabes Unidos equivale a US$ 272.
  • Billete de 100.000 dram: US$209
El billete con mayor denominación de Armenia equivale a US$ 209.
El billete con mayor denominación de Armenia equivale a US$ 209.

Billetes de gran denominación con menor valor en US$

  • Billete de 10.000 francos de Guinea: US$1,36
Este billete equivale a US$ 1,36.
El billete de 10.000 francos de Guinea es equivalente a US$ 1,36.
  • Billete de 5.000 Som de Uzbekistán: US$1,90
Este billete del país de Asia central tiene un cambio de US$ 1,9.
Este billete del país de Asia central tiene un cambio de US$ 1,9.
  • Billete de 1.000 Kwacha Malawi: US$2,17
Este billete de Malawi, sureste de África, equvale a US$ 2,17.
Este billete de Malawi, sureste de África, equvale a US$ 2,17.
  • Billete de 100 dólares de Liberia: US$1,08
El mayor billete del país africano equivale a US$ 1,08.
El mayor billete del país africano equivale a US$ 1,08.
  • Billete de 100 bolívares venezolanos: depende
En Venezuela hay distintos tipos de cambio.
En Venezuela hay distintos tipos de cambio, que inciden en el valor en US$ del billete de 100 bolívares.
Según el economista Miguel Angel Boggiano, profesor de la argentina Universidad de San Andrés, el billete de 100 bolívares venezolano es el que menos valor en US$ tiene en el mundo.
Pero, para ello, en un estudio sobre divisas realizado para la consultora Carta Financiera, utiliza un tipo de cotización extraoficial de 600 bolívares por dólar, lo que significaría que 100 bolívares equivaldrían a apenas 17 centavos de dólar estadounidense.
Venezuela, sin embargo, maneja tres tipos de cambio oficial, que arrojan otras equivalencias: $16 en el caso del dólar oficial de referencia, US$ 8 a la tasa Sicad y US$0,50 a la tasa Simadi.

viernes, 20 de febrero de 2015

MIGUEL ANGEL SANTOS | La súper devaluación agravará problemas del chavismo



Es temprano aún para decretar la muerte del dólar paralelo. Hasta aquí lo que ha ocurrido es apenas un breve experimento, apenas unos días de transacciones a través de casas de bolsa y banca pública, que han resultado en una tasa de cambio oficial de 174 bolívares por dólar. Vaya usted a saber cuánto se ha transado en ese mercado. La de estos últimos veinticuatro meses es, sin ninguna duda, la devaluación más acelerada de nuestra moneda en la historia. Y aún así, podría quedarse corta.

Y es que el problema está en que devaluación no genera dólares. El aumento de la gasolina tampoco. La devaluación sí tendrá un impacto colosal en el precio relativo de los bienes, lo que se traducirá en un movimiento similar, pero en dirección contraria, del consumo y de la producción. Y es que hasta lo poco que se produce en Venezuela, tiene un fuerte componente de bienes intermedios importados.

El gobierno ha hecho el ajuste de la tasa de cambio de la peor manera posible, de una forma que nos obliga a cargar con las peores consecuencias sin ser capaz de cosechar ninguno de los beneficios. ¿Para qué hacerlo difícil si se puede hacer imposible? En primer lugar, ha mantenido la tasa de cambio de 6,30, casi treinta veces menos que la tasa resultante en el mercado “marginal” durante la semana pasada. Maduro ha insistido que el gobierno garantizará 8.000 millones de dólares para esa gaveta. Se ha mantenido también, al menos en nombre, el SICAD, 12 bolívares por dólar. El problema está en que con tan pocos dólares no alcanza para todos, de manera que por abastecer estas dos el gobierno se queda sin recursos para ofertar en el mercado “libre”.

Eso ha provocado que la devaluación del bolívar se haya disparado muy por encima de lo que cabría inferir cuando se evalúan los precios relativos. Si a 6,30 éramos la economía más cara del mundo, a 174 somos una de las más baratas. Al haber adoptado un sistema de cambio múltiple sin dólares para oferta en el mercado libre, sin ninguna credibilidad, el gobierno provocará una aceleración de precios fenomenal, hasta que el 174 parezca razonable. De ahí pasará a parecernos una ganga.

Peor aún, al hacer el 174 legal, el gobierno ha inducido una pérdida de valor gigantesca en los balances de las transnacionales que operaban en Venezuela. Es decir, las utilidades retenidas a las tasas contables que eran oficiales, ahora se diluirán en una enorme proporción. Lo que antes había que dividir entre 6, 12 o 50, ahora hay que dividirlo entre 174. Desaparece así el incentivo a mantener los bolívares, o visto de otra forma, el desincentivo que existía entre estas compañías de acudir al paralelo (tengo para mí que no tenía tanto que ver con la legalidad, sino con el mantener esas utilidades infladas en sus balances, y poder cobrar mejores bonos ejecutivos).

El problema está en que ahora esas compañías no tienen ninguna razón, léase bien, ninguna, para permanecer en bolívares. En cuanto abran las operaciones de banca privada se van a volcar sobre las taquillas para repatriar sus utilidades acumuladas en diez años antes de que sea todavía más tarde. Eso va a provocar un aumento significativo de la demanda, y es allí donde vamos a saber si el gobierno verdaderamente tiene intención de que el mercado “marginal” sea en efecto libre.

Dado que el gobierno no tiene dólares para atender esa demanda, lo que podría ocurrir es que introduzcan un pie de página aquí y otro allá, una de esas sutilezas que acaban con el mecanismo de mercado a las que ya estamos tan acostumbrados. De ser así, el paralelo volvería a ondear libre, ese sí, muy por encima del marginal.

Este ajuste cambiario, hecho a los trancazos y de la peor forma, agravará los problemas económicos de la revolución. Aunque el precio del petróleo se haya recuperado, nuestra economía ya venía pasando aceite a noventa dólares por barril (y no llegará a tanto). A los niveles de exportación y cobro actuales, nuestro déficit de divisas estaría en la vecindad de los 30.000 millones de dólares. Ahí es en donde las sillas se ponen escasas. Llegados aquí ninguna opción es indolora. Se produce un ajuste brutal en las importaciones de bienes, en la vecindad de 50%, con lo cual los niveles de abastecimiento actual palidecerían y la escasez nos podría poner al borde de una crisis humanitaria. Es eso, o dejar de pagar unos 9.500 millones de dólares en vencimientos de deuda, entre intereses y principal, que caerían entre octubre y noviembre, para comprar algunos meses. Lo que es económicamente factible en las hojitas de Excel de los analistas de las bancas de inversión (muchos de ellos, entre los más optimistas, venezolanos), podría no terminar siéndolo desde el punto de vista político. Y ya la revolución ha dado muestras de practicismo cuando se trata de poner la política por encima de la economía, como bien ha reconocido Merentes. “Políticamente, no están dadas las condiciones para la unificación cambiaria”. Es decir, Maduro no puede darse el lujo de quitarle la alfombra a quienes vienen recibiendo dólares a 6,30 y 12, porque eso equivaldría a serruchar el piso que precariamente les sostiene. A esas alturas, el verdadero mercado negro sería el 6,30, el 12, y muy pronto el 174. A su lado el paralelo, pura oferta y demanda, vendría a ser el mercado blanco.

La semana pasada tuve la oportunidad de escuchar una conversación del Ministro Rodolfo Marco Torres con “inversionistas”, organizada por cortesía de Bank of America. Ha sido un bochorno total. O bien persuadieron al Ministro de que en efecto estaba hablando con gente dispuesta a invertir y confiar en Venezuela, o él sabía que no es así y decidió seguirles el juego. Ahí habían tenedores de bonos, eso sí, de esos que vienen ganando intereses entre 24% y 50% anual en dólares, según el plazo. Torres no sabe distinguir entre esta clasificación de activos y la inversión directa, la que produce bienes, empleo, intercambio de tecnología, y eventualmente exportaciones. Así, ha caído en una serie de declaraciones que he anotado con fervor, en parte porque así me convencía a mí mismo de lo que estaba escuchando, pero también porque en el proceso de transcribir lo que oía se ha diluido, en alguna medida, la pena ajena.

“Yo les aseguro algo señores, Bank of America va a tener que fletar un avión enorme la próxima vez que vengan, en marzo, para que quepan todos los inversionistas interesados en Venezuela”. “Nosotros vemos el 2015 como un año sumamente prometedor”. “Vean nuestra historia. Yo soy hijo del Presidente Chávez, eso fue lo que él nos enseñó, a cumplir nuestros compromisos”. “Estoy seguro que con este nuevo sistema vamos camino a convertirnos en una potencial: La potencia Venezuela”. Todo eso, viniendo del mismo que dijo en repetidas ocasiones ya bien que “el paralelo no existía”, que era “un mercado mínimo, lleno de especuladores”, que eventualmente sería “pulverizado”. La credibilidad por encima de todo.

He ahí el detalle: El arreglo cambiario es pésimo, pero la credibilidad del gobierno de Venezuela es todavía peor. Y he allí que, tras el Ministro, intervenían los banqueros para reforzarlo, para aportar las “cifras” y los números que al titular de nuestras Finanzas no se le dan bien. No vienen a decir que el déficit fiscal nuestro roza los 20% del PIB (con el petróleo a 90). No resaltan que a la nueva tasa “libre” el salario mínimo es menos de un dólar al mes. No preguntan acerca del crecimiento en el financiamiento monetario, que tiene la inflación general en los últimos doce meses en la vecindad de 80%, y la de alimentos en 115%. No señalan el elefante blanco, el déficit de 30.000 millones de dólares, que obligaría a una reducción imposible en nuestras importaciones. No. Vienen a decir de dónde podemos sacar dólares para seguirlos lanzando a la pira de la revolución, vienen a resaltar que se puede seguir endeudando a CITGO y eventualmente venderla, que se podría emitir deuda respaldada en oro.

Es temprano aún para decir si el paralelo desaparecerá o no, si el sistema marginal (ese sí) va a ser libre o no. Lo que sí se puede decir desde ya, es que la contracción del consumo, la recesión, la inflación y la escasez de estos días, van a ser apenas un pariente lejano de lo que está por venir. Con amigos así, Venezuela no necesita enemigos.

Publicado en KonZapata