miércoles, 16 de diciembre de 2015

El miedo

El miedo es ese sentimiento y energía traducido en emociones negativas que nos detiene, que nos arropa y nos limita en todos los ámbitos y sentido de nuestras vidas. Es aquello que no nos permite tomar riesgos, dejándonos en una incómoda aunque paradójicamente segura zona de confort.

Con el miedo somos manipulados y controlados por nuestras parejas, personas particulares, grupos de poder, gobiernos y pare usted de contar, pues el miedo se encuentra actualmente en todos los ámbitos de nuestras vidas, en especial en el mundo occidental.

Así vemos como se nos inocula el miedo al terrorismo, el miedo a perder el ser amado, el miedo a ser despreciado, el miedo a la soledad, el miedo a vivir, el miedo por el miedo.... todo es en base al miedo, en base a que podemos perder, pero nunca a que podemos ganar, pues vivimos en una sociedad maltratada y desesperanzada a la que se le controla y restringe cada día mas.

¿No han oído a ningún político decir que él es el mejor candidato para el país basándose en que los otros lo harán peor y nos traerán la ruina?

Sus argumentos no se basan en resaltar o demostrar su valía sino en meter miedo por lo que pueden hacer otros candidatos.Triste pero es así.

La plaga de delincuencia es otro ejemplo, homicidios, violaciones e inseguridad no son casualidad, buscan generarlos, y esto no va acompañado de la pobreza, pues siempre dicen que la pobreza es proporcional a la pobreza, cuando es un problema cultural, de amor al prójimo y de respeto pues en países muchos mas pobres no se da esta situación


En el mundo empresarial de hoy día también se usa el miedo, y la amenaza típica es que no se encontrará otro empleo mejor al que te ofrecen.Gracias a este miedo infundido se puede conseguir que un trabajador tenga que aceptar unas condiciones laborales que muchas veces no respetan el propio convenio sectorial de la empresa.

¿Cuáles suelen ser las normas laborales que se saltan o pretenden saltar?

-No respetar el horario laboral.

-Compensar horas extras por ordinarias una por una; e incluso se atreven a ofrecer un salario incluso menor a la hora ordinaria.

-Amenazar con que no hay trabajo y al mismo tiempo proponer que se trabaje el período de vacaciones,y a un salario inferior al del tiempo ordinario de trabajo.

¿Si tú fueras empresario cómo motivarías a tus trabajadores, con el miedo u ofreciendo posibilidades de mejora en la carrera profesional de tus empleados?

¿Y si fueras candidato a la presidencia del Estado de la nación qué argumentos usarías para convencer al electorado?

En un mundo que cambia a una velocidad vertiginosa, lo que vale es el talento, la innovación y la creatividad, y ninguna de ellas se puede desarrollar cuando existe el miedo.

La mismo situación se evidencia en nuestras relaciones interpersonales, pues ¿Cuantas veces nos hemos convertido en alguien que no somos solo por parecerle bien a alguien o a algún grupo? lo vemos todos los días, parejas que no se aman pero tienen miedo a la soledad, personas que tienen miedo de expresar su amor a una persona por el temor de ser rechazado, personas que no se conectan con otras por el mismo tema o personas que se muestran diferentes a como son realmente por el temor de perder su influencia, el prestigio, el poder o la lealtad de las personas de su área de influencia.

Cuando nos encontramos ante una situación de miedo nuestro cuerpo sufre una serie de cambios: el corazón palpita con más velocidad para enviar sangre a las extremidades y al cerebro, las pupilas se dilatan, y se producen tres hormonas: la adrenalina, la noradrenalina y los corticoides, también llamados hormonas del miedo. Los corticoides impiden que se produzca la conexión entre nuestras neuronas, la sinapsis, que como sabemos es la base de la creatividad.

Por tanto, es biológicamente imposible que una persona sea capaz de desarrollar todo su potencial cuando vive en una situación constante de miedo. Se paraliza.

Como decía Nelson Mandela:

“No es valiente quien no tiene miedo, sino quien sabe conquistarlo”

Por ello, debemos dejar el miedo, en especial al a muerte, pues es preferible morir siendo valientes, habiendo vivido plenamente, y con conciencia, que vivir siendo cobardes y perdernos lo maravilloso de la vida solo por el miedo al que dirán, al desprecio y a perder aquellas posesiones o intereses que al final no son nuestras, son un prestamo de este mundo material, un mundo pasajero, donde solo vinimos a experimentar, porque los que no llevamos es la experiencia, nada más y nada menos. 

Nadie dijo que dejar el miedo es tarea fácil debo aclarar, pues está muy arraigado, pero lo debemos empezar a purgar de nuestras vidas, porque cuando lo hagamos, no habrá límites para lo que podamos hacer, no habrá trabajo donde no seamos exitosos, no habrá amor que no podamos conquistar y no habrá nada ni nadie que nos pueda detener haca la felicidad infinita.

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