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viernes, 2 de enero de 2015

El Necronomicon

Recuerden tener cuidado con este tipo de magia, está demás decir que es peligroso y contraproducente, pues sean cual sean las entidades que se conjuran con grimorios, cobran muy caro su precio por cualquier favor recibido, y créanme, prefiero morir de mengua que perder mi espíritu.
  
Dioses impíos y malignos que en otro tiempo dominaron este Universo fueron vencidos por otra raza de deidades. Se les envió a remotas regiones más allá de las estrellas, fuera de nuestro espacio-tiempo. Así lo afirma un extraño libro que, para algunos, es sólo la invención de un literato, H. P. Lovecraft. Pero según diversos ocultistas, nigromantes y sociedades secretas que pretenden abrir las puertas a horrores desconocidos para el género humano, es algo muy real. Se trata del Grimorio de los grimorios: el Necronomicón, el “Libro de los nombres muertos”.
 Artículo de Javier Arriés publicado en Año Cero (Año IX Nº Ocho)
La Horda del Sepulcro no otorga privilegios a sus adoradores. Son escasos en poder, pues sólo alcanzan a alterar dimensiones espaciales de pequeñas magnitudes y a hacer tangible únicamente aquello que en otras dimensiones nace de los muertos. Tendrán dominio y potestad dondequiera que fueran entonados los cánticos en loor de Yog-Sothoth, si es la época propicia, pero pueden atraer a quienes abran las puertas que son suyas, en las moradas sepulcrales. No poseen consistencia en nuestra humana dimensión, pero penetran en la mortal envoltura de los seres terrestres y en ellos se cobijan y nutren mientras aguardan a que se cumpla el tiempo de las estrellas fijas y se abra la puerta de infinitos accesos liberando a Aquél que, tras ella, intenta destrozarla para abrirse camino…
Esta profecía nada tranquilizadora procedería de ese antiguo libro en el que supuestamente se describen un sinfín de seres terroríficos, ceremonias destinadas a abrir los portales que les darían acceso a nuestro mundo, razas desconocidas para el ser humano, una historia que se remonta al comienzo del Universo y la descripción de un futuro horrible en que la humanidad y el Universo conocido caerán en un reinado de terror, degeneración y locura, bajo el yugo de dioses venidos de lejanas regiones siderales, situadas más allá de nuestro espacio-tiempo.
LA VOZ DE LA LOCURA
El nombre de Yog-Sothoth ya le habrá resultado familiar a algún que otro lector familiarizado en las ciencias ocultas y la literatura de terror. En efecto, es uno de esos terribles personajes que pueblan los relatos de Howard Phillips Lovecraft, el oscuro escritor que inició un ciclo que se ha dado en llamar los Mitos de Cthulhu, una serie de terroríficas narraciones basadas en una cosmogonía propia, con dioses, cultos abominables, seres que les sirven y personajes que tropiezan con raros libros donde se pone de manifiesto una realidad desconocida para la raza humana. El nombre de uno de esos tratados resuena frecuentemente, a lo largo de los relatos: el Necronomicón. Para el lector corriente se trata de una ficción, pero para algunos investigadores se trata de un texto real.
El Necronomicón, cuya auténtica denominación sería Al-Azif, palabra que en árabe, según Lovecraft, designa el ruido nocturno de los insectos, atribuido en otro tiempo a los demonios, describe unas horribles entidades que ya existían antes de que naciera este mundo y a las que, siguiendo sus instrucciones, se puede ayudar a volver. Son los Antiguos, los Dioses Primigenios o primordiales, seres de pesadilla, la quintaesencia de todo mal. Los Antiguos habrían llegado a la Tierra antes de todo tiempo conocido, e instauraron un reinado tiránico asistido “por otras razas que, por practicar la magia negra, fueron expulsados, pero viven aún en el Exterior, dispuestas en todo momento a volver a apoderarse de la Tierra”.
Una de estas formas de vida especialmente, anterior a la humana, a la que el Necronomicón daría el nombre de Gran Raza De Yith, se alzó contra sus creadores. Los seres de la Gran Raza no tienen forma, parasitan los cuerpos de otras especies y pueden moverse a través del tiempo. De hecho, cada vez que se encuentran en peligro huyen hacia algún espacio-tiempo más favorable donde se apoderan de los cuerpos de alguna forma de vida adaptada a sus necesidades. Cuando fueron derrotados, huyeron a un tiempo por delante del nuestro, donde según el libro, se habrían apoderado del cuerpo de unos escarabajos que sucederán al hombre en el dominio de la Tierra.
Los dioses primigenios entraron a su vez en conflicto con otra categoría de divinidades estelares, los Arquetípicos, originarios de la estrella Betelgeuse. Más que de benévolos, habría que calificarles de indiferentes respecto de la suerte de la humanidad, a la que consideran una de las muchas formas de vida mortales e insignificantes que pueblan nuestro continuo espacio-tiempo. La rebelión, encabezada por Azathoth, acabó, tras una larga y denodada lucha, con la derrota de los dioses primigenios hace ya incontables eones. El más famoso de ellos, el horrible Cthulhu, fue condenado en nuestro mundo a permanecer en la ciudad sumergida de Rilyeh, donde, aunque muerto, permanece soñando y esperando el día de su despertar. La Ciudad de Rilyeh estaría situada en algún punto cerca de Pónape, en las Islas Carolinas, zona donde se encuentran las ciclópeas ruinas semisumergidas de Nan Madol.
El jefe de la rebelión, Azathoth, el Caos Idiota, fue privado de inteligencia y voluntad. Su horrorosa forma, culmen de la angustia y esencia de un a locura devoradora de consciencias, fue arrojada junto a Yog-Sothoth, una de cuyas manifestaciones más conocidas es una infinidad de globos iridiscentes que consumen y queman el espíritu, fuera de nuestro espacio-tiempo. Cthugha fue apresado en la estrella Fomalhaut. Ithaquoa, al que llaman El Que Camina En El Viento, está atrapado bajo un poderoso sello entre los hielos árticos. El inefable Hastur fue confinado en un paraje cerca de la ciudad de Karkosa, en el cúmulo estelar de las Híadas. La fortaleza negra sobre la ciudad de Kadath, en el Desierto de Hielo, una región en la zona fronteriza entre el mundo de la vigilia y el del sueño, es la prisión de muchos Primigenios menores. Otros primigenios, mayores y menores, como Dagon o Ghatanothoa, el Dios-Demonio, permanecen atrapados en una u otra forma en diferentes Universos y dimensiones. Tan sólo el malvado Nyarlathotep, el Que No Tiene Rostro, parece haber escapado a la prisión o al exilio.
“ALGO” ENTRARÁ EN NUESTRO ESPACIO-TIEMPO
Las revelaciones del Necronomicón serían aún más inquietantes, pues aunque los Primigenios están atrapados en diferentes cárceles dimensionales, toda una multitud de híbridos y razas que los adoraron en su momento perviven en el Universo. Los individuos de esas especies, muchas de las cuales son formas de vida degenerada, perciben los ecos de sus dioses y tratan de violentar los sellos que los aprisionan para liberar a los Antiguos. Algunas de las láminas ilustradas del Necronomicón mostrarían a esos seres de aspecto aterrador que el artista Giger ha recreado magistralmente.
En nuestro propio mundo bajo cuyo uno de los océanos permanece aletargado el Gran Cthulhu, existiría una forma de vida híbrida, los Profundos, en cuyos sueños penetra la voz del dios. Tales seres tienen aspecto humano durante sus primeros años de vida, aunque con rasgos de batracio. Según transcurre su desarrollo, sus características de anfibio van pasando a un primer plano hasta que se transforman por fin en una especie marina de rasgos levemente antropoides. Todos sus cultos y ceremonias van encaminadas a dar a Cthulhu la fuerza necesaria para que pueda ser despertado y para prepararle de nuevo el camino a nuestro mundo.
Algunos seres humanos son receptivos a las voces de los Antiguos y puedan ser dirigidos en una suerte de posesión. Según algunos investigadores, este sería el caso de Lovecraft, al que se ha llamado El Profeta De Providence, su ciudad natal. Para ellos, Lovecraft presentaba rasgos de obsesión demoníaca. Odiaba la luz del Sol y durante el día escribía con las cortinas echadas. Por las noches se dedicaba a pasear por las callejuelas solitarias y los cementerios de su ciudad. Su temperatura corporal era normalmente baja, signo, para la mayoría de los ocultistas, de la presencia de entidades vampíricas que absorben el calor orgánico para nutrirse y que le habrían asaltado en las horribles pesadillas de las que era presa prácticamente a diario. La fuentes de su inspiración era precisamente sus sueños, en los que visitaba extrañas ciudad de exóticas arquitecturas, aberrantes paisajes cósmicos y formas de vida no humanas. De su ciclo onírico, conectado con el de los Mitos, se desprende que Lovecraft tenía una rara facilidad para moverse en lo que él llamaba “Las Tierras Del Sueño”, un Universo separado del de la vigilia por una región fronteriza a través de la cual sus habitantes podían acceder a nuestro mundo del mismo modo que ciertos soñadores experimentados podían alcanzar el otro lado. La clave estaría en lo que él denominaba la llave de plata, que adeptos de ciertas sociedades afirmaban poseer y que les daría acceso a realidades diferentes.
Lovecraft se autocalificaba de materialista. Un ateo extraño, si tenemos en cuenta que, como él mismo declara, desde niño levantaba altares en los bosques a los dioses antiguos y estaba familiarizado con las obras de magos, teósofos y ocultistas como Eliphas Levi, uno de cuyos libros es empleado en sus relatos por practicantes de la antigua magia. Para algunos, su materialismo era una forma de no enfrentarse a la evidencia. Como dice Kenneth Grant, parece que Lovecraft “empleó su vida en un vano intento de negar los poderosos Entes que le movían”, seres que, supuestamente, terminarían por destruirle en 1937, a sus 47 años aquejado de un cáncer intestinal y de insuficiencia renal.
MÁS QUE FICCIÓN
El escritor Colin Wilson, un apasionado de Lovecraft recibió en 1976 una carta del Dr. Stanislaus Hinterstoisser, director del Instituto para el Estudio de la Magia y Fenómenos Ocultos, de Salzburgo, afirmando que tenía pruebas de que el padre de Lovecraft, Winfield, pertenecía a la francmasonería egipcia fundada por Cagliostro, quien, según Hinterstoisser, “legó a sus seguidores ciertos manuscritos, incluido el Necronomicón original”. Aseguraba también que Winfield estaba en posesión de un raro grimorio de magia astrológica, el picatrix de Maslama ibn Ahmad al-Magriti (atribuido a un moro de Madrid y que Editora Nacional publicó en 1982). Según Hinterstoisser, “el Necronomicón es una compilación de material mágico procedente de Acadia, Babilonia, Persia e Israel, hecha probablemente por Alkindi, que murió en torno al año 850, y supuestamente contendría una tradición mágica que precedió a la especie humana”. El capítulo noveno de la segunda parte de esta obra, que no sería otra sino la conocida como El Libro De La Esencia Del Alma (Kitab ma?ani al-nafs) y habría estado en posesión del padre de Lovecraft, lleva el título De la Historia de Los Antiguos. Este capítulo de la obra, que sería un compendio de magia derivado en parte de las tabletas de la biblioteca del rey Asurbanipal, sería el tan buscado Necronomicón. Quizá no sea casualidad que, como el árabe autor del Necronmicón, el padre de Lovecraft muriera demente, a causa de una sífilis.
La última carta de Hinterstoisser acaba de una forma muy intrigante: “… los parásitos de la mente existen realmente… tienen su influencia e incluso son visibles bajo diferentes apariencias… Describirlos como malignos, tal como hice cuando di con ellos por primera vez en el transcurso de mi investigación, sería una ridiculez… Es nuestro espíritu semi-eterno (me atrevo a decir eterno) lo que les interesa. Pero es fatigoso ser el juguete de fuerzas que son a la vez elementales y conscientes… Ahora sólo puedo trabajar de modo seguido un par de horas. De lo que antes fue únicamente curiosidad lúcida sólo queda horror. Quiero prevenirle”. El Dr. Hinterstoisser falleció poco después de escribir esta última carta.
Por otro lado, Robert Turner, fundador de la sociedad conocida como Orden de la piedra Cúbica, cuando investigaba en la Colección Harlein De Manuscritos del Museo Británico, que contiene papeles y documentos del mago isabelino John Dee, encontró una carta, fechada en 1573, dirigida al doctor Dee por un remitente anónimo, donde se mencionaba la ciudad semisumergida de Donwiche, un lugar rico en yacimientos arqueológicos al que los romanos llamaron Sito Magnus. Los curioso es que uno de los relatos de Lovecraft transcurre en una ciudad imaginaria llamada Dunwich, al norte de Massachussets. En esa localidad, el protagonista de la narración sería el poseedor de una traducción incompleta del Necronomicón que el doctor Dee habría llevado a cabo.
EL NECRONOMICÓN SEGÚN JOHN DEE
Turner sabía que, en una de sus cartas, el doctor Hinterstoisser afirmaba que el bibliotecario del emperador Rodolfo II, en cuya corte había estado John Dee, incluyó en un catálogo una compilación de Alkindi, una copia de la cual habría estado en posesión del padre de Lovecraft. Si ello era cierto, el Necronomicón que hipotéticamente perteneció a Winfield Lovecraft sería la copia que Dee habría hecho en Praga, en la corte de Rodolfo II. Conociendo la gran erudición criptológica del mago inglés, supuso que su diario mágico, el manuscrito conocido como Liber Logaeth, podría ser una copia incompleta y cifrada del Necronomicón, En el Liber Logaeth Dee explica los medios para entrar en contacto con seres que habitan otras realidades, un sistema mágico original al que los estudiantes de magia contemporáneos tienen un gran respeto por los enormes poderes que, según informan, pueden liberarse en este mundo. Con la colaboración del experto en informática David Langford comenzó a experimentar con los cuadros mágicos de la obra de Dee. Sabía que una mente como la suya tenía que haber ideado un sistema de encriptación realmente sofisticado. Según afirma, él mismo fue probando con diferentes grados de complejidad que resultaron erróneos, hasta que halló un sistema especialmente complicado que dio resultados.
El programa de ordenador ofreció un texto coherente en el que se podían reconocer los nombres de los dioses primigenios, algo alterados. Algunos fragmentos del resultado de ese desciframiento han sido ya publicados como parte del verdadero Necronomicón. Para ser objetivos, además de contener un alfabeto al que se le atribuyen poderes mágico –casi idéntico a uno de los empleados por algunas logias masónicas de la edad moderna para escribir mensajes en clave, derivado de la llamada Clave del Arca Real- habría que señalar que algunas atribuciones se parecen demasiado a las dadas por la Orden de la Golden Dawn. Pero si esto se debe a que algunas lagunas gráficas y textuales han sido rellenadas por Turner –influido por el sistema de la orden, como la mayoría de los estudiantes de magia contemporáneos- y si las aseveraciones de Langford son reales, estaríamos ante un descubrimiento de repercusiones imprevisibles.
A la misma tradición según Turner, pertenecería el Necronomicón encontrado en 1967 por Sprague de Camp, biógrafo de Lovecraft, quien preguntó en Bagdad a un profesor palestino por el significado del nombre árabe del Necronomicón, Al Azif, derivada del antiguo acadio, encabezaba un manuscrito en su poder escrito en diurano, un dialecto del sirio hablado por unos pocos ancianos de la localidad kurda de Duria, en una de cuyas tumbas se habría encontrado el documento. De Camp le compró el manuscrito. Ya en América, averiguó que en realidad estaba escrito en un idioma parecido al persa, que podría ser geberiano. Sus esperanzas se vinieron abajo cuando un experto, Reinhold Carter, del Museo Metropolitano, le aseguró que era una falsificación del siglo XIX. En 1973, animado por una carta en la que el antiguo propietario pretendía que le revendiera el documento, publicó el manuscrito con el título de Al Azif. El Necronomicón, en la editorial Owlswick Press de Filadelfia.
TRAS LA PISTA DE CROWLEY
Lo cierto es que Turner no ha sido el único. Otras dos publicaciones al menos, surgidas de círculos crowleyanos, pretenden contener en verdadero Necronomicón. Parecen existir cierto paralelismos entre el sistema que le fuera revelado al mago inglés Aleister Crowley y el reflejado en Los Mitos. Algunos pasajes del libro del Libro de la Ley que le fueran dictados a Crowley en estado de semitrance por una entidad llamada Aiwaz, tienen ciertas reminiscencias lovecraftianas. El Yermo Frío llamado Hadith, al que en algunas de sus obras se refiere el que fuera jefe supremo de la Ordo Tempi Orientis (O.T.O.) recuerda mucho al Yermo Frío de los relatos de Lovecraft. Crowley menciona asimismo el sueño original de los Grandes Antiguos. Hasta el demonio del abismo con el que Crowley afirmó entrar en contacto practicando la magia enoquiana del doctor John Dee en el desierto, Choronzón, recuerda ciertos aspectos de los dioses Primigénios lovecraftianos. Los paralelismos son muchos.
¿Fueron Crowley y Lovecraft controlados por las mismas entidades? ¿O las coincidencias se deben a que Lovecraft conoció la obra de Crowley? Aunque algunos de sus más íntimos colaboradores nieguen esa posibilidad, lo cierto es que en su relato El Ser en el Umbral se menciona al responsable principal de una sociedad que profesaba extraños cultos y que intentaba afincarse en Nueva York. Ese dato, junto con la mala reputación que acompaña al personaje, hace sospechar que se refiere a Crowley. En cualquier caso, las mitologías de ambos autores comparten una misma atmósfera inquietante. Da la sensación de que ambas proceden de estratos oscuros y muy profundos de la mente, de allí donde pueden habitar cosas que no conocemos y que tratan de emerger a la conciencia a toda costa.
En su trilogía sabeana, que incluye uno de los dos necronomicones publicados recientemente, Frank G. Ripel, dirigente de la Ordo Rosae Mysticae (O.R.M.), que se considera heredera de la O.T.O. Crowleyana.
La mayor parte de sus relatos fueron inspirados por sus sueños, en los que no quiso reconocer la verdad oculta. El sistema crowleyano y el de Lovecraft corresponderían a un culto antiquísimo relacionado con las estrellas: el sabeano. La O.R.M. No sólo afirma que su milenario Necroniomicón es el auténtico, sino que es un derivado de un libro más antiguo, el Sauthenerom.
LA CONEXIÓN SUMERIA
El otro Necronomicón, al que antes hacíamos referencia, fue editado en 1977 por L. K. Barnes. Según afirma este, el manuscrito le fue entregado por el famoso sacerdote y demonólogo Montague Summers. Barnes, en una parte de la obra, advierte que la labor de traducción y edición estuvo sembrada de todo tipo de accidentes que afectaron a muchos de sus colaboradores e, incluso, a él mismo. El resusltado fue una obra que, en rasgos generales, parecía de origen sumerio. Los nombres de divinidades del panteón mesopotámico, tales como Marduk, Ereshkigal, la diosa del Abismo y del Infierno, o Tiamat y Absu, representaciones del caos informe y maligno, son frecuentes en las invocaciones y ceremonias descritas en dicha obra y habrían dado lugar, por alteraciones fonéticas, a los nombres de diversas divinidades lovecraftianas. Algunas incongruencias, tales como ciertas figuras con letras en griego, sigilo que recuerdan excesivamente a los de algunos grimorios medievales bien conocidos, etcétera, son explicadas por el editor como el resultado de las alteraciones introducidas por los diferentes copistas. Sin embargo, son muy sospechosas cierta atribuciones simbólicas y mágicas empleadas en el seno de la O.T.O. reformada por Crowley y que él mismo introdujo cuando se convirtió en jefe supremo de la Orden: son las mismas que este aprendió en una Orden contemporánea, que se ha convertido en referencia oblicada para los ocultistas modernos, la Golden Dawn. Barnes advierte que los rituales de protección de dicha orden no sirven contra las fuerzas evocadas por el Necronomicón; pero, según Lovecraft, lo que puede detener la acción de los Primordiales es justamente uno de sus símbolos fundamentales, el pentagrama, es decir, el Gran Signo de los dioses Arquetípicos.
El Necronomicón publicado por la O.R.M. no contiene las invocaciones al dios Yog-Sothoth, que, según Lovecraft, incluiría la copia realizada por Dee. Ambas obras contradicen algunos de los pocos datos que sobre sobre su forma y contenido se dan en los Mitos.
Aún hoy continúa la controvesia y el Necronomicón sigue siendo buscado por algunos, mientras otros han aceptado como auténticos uno de los dos que se han publicado y ponen en práctica sus rituales. Quizá, en algún lugar del océano, Cthulhu sigue hablando en sueños a ciertos hombres a fin de que, en una búsqueda desesperada, contribuyan a abrir los portales. Si los Antiguos existiesen, no tendrían una forma mejor de crear espectación y formas de pensamiento de las que poder alimentarse hasta el día en que puedan llegar a ser lo sificientemente fuertes. Tal vez no esté tan lejano el momento en que los perros de Tíndalo, los sabuesos sin forma que moran más allá del espacio y del tiempo, consigan acceder a nuestro Universo, a través de una geometría imposible. Lo que pudiese venir después, mejor no pensarlo.
MÁS DATOS EN:
Los Mitos de Cthulhu. H. P. Lovecraft y otros.
Alianza Editorial. Madrid, 1983
Trilogía Sabeana (La Magia Roja, la Magia de la atlántida, la Magia Estelar). Frank G. Ripel
Editorial Kier. Buenos Aires, 1987
El Necronomicón. EDAF. Madrid, 1992
El Necronomicón. El libro de los nombres muertos. Mundo Desconocido. Barcelona, 1978

sábado, 13 de diciembre de 2014

Aida. Arcontes, Jerarquías…




por Julian Websdale
11 Julio 2014

del Sitio Web JulianWebsdale

traducción de Adela Kaufmann


Hay una premisa simple en la literatura esotérica:

Los pensamientos tienen poder.

Incluso la ciencia moderna acepta que detrás de la estructura que conocemos como el mundo material hay una red de energía, e interacciones entre los diferentes tipos de energía a crear la apariencia de solidez que llamamos materia.



El pensamiento, entonces, como una forma de energía, tiene la misma potencia.



Esta es la razón por la cual en tantas tradiciones hay advertencias sobre el control del proceso de pensamiento, mientras que pensar y hacer aún son cosas diferentes, el pensamiento tiene sus efectos.



Los clarividentes de muchas persuasiones han visto y documentado las formas producidas por diversos tipos de pensamiento; vea la obra de Charles Leadbeater. Si bien muchas de estas formas son fugaces, cuando son capacitadas por las emociones y por la memoria se convierten en algo más que pensamientos, se convierten en formas de pensamiento.



Estas formas de pensamiento existen más allá simplemente cuando se piensan – asumen una existencia independiente dentro de la mente del pensador. Luego influyen en la memoria y condicionan nuestra percepción de la vida cotidiana.



Es posible que deseemos ver estas formas de pensamiento, ya que sólo existen dentro de la psique del neurótico o inestable, y sin embargo, todos tenemos nuestras vidas condicionadas por las formas mentales que nosotros hemos creado en el pasado.



La mayoría de la gente nunca ven el presente sin filtrar, toda experiencia es colada a través de formas mentales creadas a partir de la infancia, e incluso más allá a través de vidas pasadas.

“Meme: Una idea contagiosa que se replica como un virus, transmitida de una mente a otra. Los memes funcionan de la misma manera que los genes y los virus hacen, se propagan a través de redes de comunicación y el contacto cara a cara entre las personas.”

David S. Bennahum

Los pensamientos sin embargo van mucho más lejos.



Como se documenta en gran parte la investigación moderna sobre Memes, las formas de pensamiento pueden ser como los virus de la mente. Se pueden propagar a lo largo de grupos, familias, naciones y de hecho el mundo, y son pasadas a través de los niveles más profundos del inconsciente que todos experimentamos.



Rumores, cuentos y mitos urbanos son todos memes o formas de pensamiento. Si bien pueden ser transmitidos principalmente por la palabra impresa, el Internet, los medios de comunicación, etc., hay un momento en que llegan a cierto “punto de saturación” y luego pasan a formar parte del inconsciente colectivo.



Esto es excepcionalmente peligroso, ya que las formas negativas y violentas pueden controlar grupos y multitudes creando violencia callejera y agresión. Estas mentes de grupos son realmente formas de pensamiento fuera de control, y son conocidas en la tradición gnóstica como Arcontes.



Hay multitud de arcontes viviendo tanto en nuestras mentes como en el inconsciente colectivo.



No sólo pueden existir Arcontes en la mente inconsciente colectivo, ellos pueden crear una brecha en los mundos astrales a través de la cual las entidades espirituales caídas pueden entonces moverse en las esferas terrenales y controlar las formas mentales creadas.



Los Arcontes son productos de la humanidad animados por espíritus caídos y alimentados por nuestras propias emociones. Pueden controlar e influir en las personas, los colectivos, incluso las naciones y los gobiernos.



En la literatura gnóstica estos Arcontes pueden aumentar así en poder y se convierten en Dominios, fuerzas que controlan grupos enteros de personas; incluso razas y países. La gente de muchas religiones piensan que están adorando al YO-SOY, sin embargo en realidad están alimentando a un dios falso, un arconte que han creado a partir de su propia ignorancia.



Esto ocurre con demasiada frecuencia, y es la razón por la cual la tradición esotérica es imprescindible.

Sin la guía del esoterismo, muchos serán capturados en la red de la religión exotérica (exterior). El fundamentalismo, las sectas, la literalidad, el extremismo son todos los productos de lecturas incorrectas de la tradición espiritual.



Cuando estos grupos se desarrollan, sus formas de pensamiento adquieren una vida propia y, al no estar conectados a energías “reales” de la Gran Cadena del Ser, pronto se amargan y se convierten en un nexo para la manifestación de las entidades caídas de los mundos astrales.



Estos espíritus caídos trabajan fuera de sintonía con el universo y vigorizan estas formas para convertirse en campos independientes, discretos campos de energía en el mundo astral (Arcontes). Crecen desde Arcontes a Jerarquías y gobiernan desde sus reinos astrales. Sus pobres y desafortunados adoradores piensan que están siguiendo al “verdadero dios”, pero en realidad están alimentando monstruos creados a partir del sufrimiento y la ignorancia humano.



Muchas de estas formas se alimentan del sufrimiento, mientras que otras se alimentan del placer, y amplifican las emociones de sus miembros para ganar más y más sustento.



En cierto sentido, son realmente “vampiros espirituales”, y sin esoterismo, todas las religiones y tradiciones sucumben.

“(Se llevaron…) El nombre de los que son buenos y se lo dieron a los que no son buenos, por lo que a través de los nombres podrían engañar y obligar a (la humanidad) unir a aquellos que no son buenos.”


La imagen de los Arcontes es muy fuerte en la literatura gnóstica, y porque se ha mezclado con cuentos de dualismo cosmológico, muchos han llegado a creer que los Arcontes son el resultado de un error cósmico o caída.









bibliotecapleyades

La rendición de Quimera Impactando al plano físico.

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La rama con sede en EE.UU. de la cábala, liderada por el gobierno de Bush y sus compinches, está ahora de pie por sí solos en la resistencia a los cambios de toda la humanidad en una línea de tiempo basada en la luz. El illuminati Europeo ha acordado los términos de la rendición y no cuentan ya fuera del planeta con partidarios o simpatizantes oscuros y oscuros no humanos que no se hayan rendido a la agenda de la Luz. El amo Ankara, oscuro dios creador se rindió en 1996 y fuera del mundo de la humanidad, los Anunnaki lo hicieron poco después. El grupo Quimera, ETs oscuros que construyeron fortalezas subterráneas aquí en la tierra, se entregaron hace unas semanas. Los Arcontes, los partidarios oscuros físicos fuera de la tierra terminaron su rendición hace unos días y así, la cábala con sede en EE.UU. ahora está solo.
 Un gran paso adelante hacia la rendición de la cábala se llevó a cabo a principios de este mes, el 21 de noviembre, cuando la dirección de la cábala con sede en EE.UU. se rindió en el nivel etérico. Todo lo que falta es que el nivel etérico se manifieste en lo físico.

La rendición a nivel físico de la cábala de Estados Unidos está de nuevo con claves y listo para pasar. Una vez que esto se lleve a cabo, el cambio en una línea de tiempo compartida basada en luz para toda la humanidad està en marcha.

La Divulgación, medios de comunicación basados ​​en la luz y los sistemas financieros basados en la ​​Luz seguirán directamente. La humanidad se encontrarà entonces en la línea de tiempo de la unidad y de la abundancia y de todas las cosas bellas y maravillosas que esto conlleva. La energía libre, la paz mundial, las interacciones diarias con nuestros hermanos ET, las tecnologías de la abundancia, el rejuvenecimiento y muchos otros milagros seguirán pronto.

Libertad para la humanidad …

martes, 4 de noviembre de 2014

La Locura Del Ego Un Extraordinario Paralelo Budista Gnóstico





John L. Lash

La Locura del Ego revela un extraordinario paralelo gnóstico-budista: el demente dios alienígena Yahvé es equiparado con un demonio o entidad delirante de los budistas, por medio del uso de citas textuales.

Hay una contundente evidencia para aquella cercana correlación y quizá fertilización histórica cruzada entre budismo y Gnosis.

Así describe resumidamente el propio autor, el erudito señor Lash, desde su sitio metahistory.org, el asunto de este texto que ahora presentamos en castellano por lo atrayente que pueda resultar para los interesados en los temas gnósticos y en sus núcleos temáticos mitológicos, además obviamente de aportar al acervo de cualquiera persona que se cultive de modo general.


El mito gnóstico de la Creación ha sido llamado "teología de ciencia-ficción" debido al modo en que presenta el material teológico en un simbolismo fantástico, propio de la era espacial.
La figura de ciencia-ficción más llamativa en la cosmología gnóstica es Yaldabaoth, el demiurgo o falso dios creador. Gnósticos como Marción identificaron a Yaldabaoth con el dios creador masculino del Antiguo Testamento, Yahweh, y por consiguiente negaron a aquella entidad cualquier papel en la buena dirección de la Humanidad.

Al contrario, Yahweh-Yaldabaoth es una deidad demente, un dios que trabaja contra la Humanidad. En la revisión gnóstica del Antiguo Testamento, está claro que el status monoteísta exigido por Yahweh es debido a la locura del pseudo-dios.

¿Pero qué debemos hacer con este caso único de locura cósmica?.

Accidente Cósmico

La Hipóstasis de los Arcontes y otros tratados cosmológicos describen cómo Yaldabaoth surge del caos de la materia elemental debido al impacto del eón Sofía en las "aguas inferiores", el reino de los brazos de la galaxia fuera del núcleo galáctico (Pleroma).

El descenso de Sofía desde el núcleo produce un "aborto" o nacimiento prematuro en los reinos elementales. Normalmente, las formas de vida que aparecen en los mundos estelares de los brazos de la galaxia son emanadas desde dentro del Pleroma, infundidas y conformadas por el diseño divino antes de que ellas se manifiesten.

Pero los Arcontes producidos por el impacto de Sofía surgen sin haber sido prefigurados por los dioses plerómicos. El "aborto" es un bodrio amorfo, como un feto prematuro, con sus órganos incompletamente formados y con sus facultades atrofiadas.

¿Puede el descenso de Sofía ser considerado como un accidente cósmico?. Quizá, en cierto modo, puede serlo.

Los accidentes suceden en el cosmos en general. En los comentarios al Mito de Gaia he sostenido que el Descenso de Sofía puede ser una descripción mitopoyética de un aumento de tensión desde el núcleo galáctico. Los científicos han descubierto recientemente en la galaxia un canal parecido a un túnel, extendiéndose directamente desde el núcleo de la galaxia hacia la región de los brazos envolventes donde el (nuestro) Sistema Solar está localizado.

Tal aumento de tensión es central en la teoría del doctor Paul LaViolette de la super-onda galáctica o descarga cósmica de rayos. LaViolette sostiene que como la "descendencia" de las estrellas se establece alrededor del núcleo galáctico, su gravitación se hace más profunda y su temperatura interna y energía aumentan hasta un nivel máximo:
La emisión de energía desde el núcleo galáctico finalmente llega a ser tan grande que se desarrollan inestabilidades que hacen que explote.

Durante este modo activo temporal, su luminosidad aumenta en millones de veces, y libera una intensa descarga de partículas de rayos cósmicos y radiación de alta energía que viaja radialmente hacia el exterior en forma de una cáscara en expansión llamada una super-onda galáctica (Genesis of the Cosmos, p.93).

Huelga decir que éste es un acontecimiento extremadamente violento con consecuencias letales y catastróficas masivas - según la visión de LaViolette, en todo caso. En mi revisión del mito gnóstico, doy por hecho que el cosmos entero está vivo, animado y animando. Una super-onda galáctica, o sobrecarga desde el núcleo galáctico, podría no ser una descarga letal de rayos cósmicos, después de todo.

Esto podría ser una oleada de fuerza divina de vida, incluso una efusión de una inmensa ternura, o una ondulación de deseo cósmico. Así es ciertamente cómo la mitología gnóstica describe el descenso de Sofía.

El paralelo astrofísico con el mito gnóstico es interesante, pero eso no debería llevarnos a pensar que el mito necesita verificación científica para ser verdadero, o para ser valorado como verdadero. Si hay periódicas oleadas cósmicas desde el núcleo galáctico, haríamos bien en entender tales fenómenos en términos imaginativos, y en lenguaje psicológico, porque así es cómo podemos comenzar a ver la complementariedad de psique y cosmos.

A primera vista, la narrativa acerca del Demiurgo parece ser un acontecimiento único, aislado, a diferencia de todo lo demás en la mitología mundial. Muchos estudiosos han asumido que la figura de Yaldabaoth es totalmente anómala, un inusitado mitologema [elemento central de un mito] encontrado sólo entre aquellos extravagantes fantasistas, los gnósticos.

Pero resulta que hay un paralelo exacto de la figura gnóstica del Demiurgo. Se encuentra en las tradiciones sagradas del budismo.


El Génesis Budista

Éste es quizá el último lugar donde uno tendería a mirar.

¿Por qué? Porque las enseñanzas budistas no dan mucha importancia a la génesis misma del universo. La Creación no está en la sintaxis budista. Todas las condiciones que se presentan en el cosmos son sólo eso: condiciones que surgen.

Todas las actuales condiciones, físicas y psicológicas, lejanas y cercanas, interiores y exteriores, provienen de las precedentes, según la ley del "inicio interdependiente", y eso es todo lo que hay. Si el cosmos está en un eterno devenir, es un ejercicio vano tratar de determinar un momento distinguible en la creación.

Además, el budismo tiende a enfatizar la naturaleza fantasmal de todos los fenómenos; este enfoque es llamado docetismo en el análisis textual gnóstico. ¡El cosmos no sólo es un eterno llegar-a-ser, sino que es también la mera apariencia de un eterno devenir!.
¿Dónde cabe la noción de Creación en una visión del mundo tal?.

Sorprendentemente como pudiera parecer, existen algunos indicios de lo que puede ser llamado un mito budista de la Creación, un homólogo budista del Génesis, si usted prefiere.
Las fuentes textuales son variadas, y tienden a ser en gran parte pasadas por alto en la actual atmósfera de estudios budistas. Lo que más ciertamente es un relato pre-budista de la creación del mundo, puede ser encontrado en fuentes Pali como,

• el Dighanikaya

• el Anuguttaranikaya

• el Vishuddhimagga, "El Camino de Perfección"

Las obras en lengua Pali pertenecen a una subcategoría de élite de los estudios budistas modernos, de modo que no es sorprendente que estos materiales hayan sido pasados por alto.

Pero al menos dos textos sánscritos, el Abhidharmakosha y el Shikshasamuccaya, también contienen elementos del Génesis budista.

Según John Mrydhin Reynolds ("Self-Liberation through Seeing in Naked Awareness") estas fuentes antiguas nos dicen que Gautama, el Buda histórico, explicó a sus seguidores que, la Humanidad que se encontraba en este planeta Tierra alguna vez habitó otro sistema planetario. Épocas atrás cuando el sol de aquel mundo se convirtió en una nova y el planeta fue destruido por las consiguientes erupciones solares, el grueso de sus habitantes... renació en uno de los planos más elevados del Mundo de las Formas o Rupadhatu, un plano de existencia conocido como Abhasvara o "luz clara".(p.99) 

Aquí hay una descripción increíblemente clara de un acontecimiento físico, una estrella convirtiéndose en una nova, combinado con un acontecimiento metafísico, la transmigración de los habitantes de un planeta que rodeaba a aquella estrella hacia otro plano de existencia.

El lenguaje en uso refleja, en parte, la sintaxis científica corriente de la teoría de la super-onda galáctica de LaViolette. Los científicos saben que las novas son acontecimientos relativamente comunes, mientras que la super-onda es todavía en gran parte teórica. Lo mismo vale para el acontecimiento físico.

En cuanto al acontecimiento metafísico de la transmigración planetaria, un drama cósmico se despliega ahora.

La Humanidad que habitó ese sistema colapsado fue transportada al plano Rupadhatu debido a su afanosa práctica del Dharma [deberes religiosos], dicen las fuentes antiguas.

Allí "ellos disfrutaron de una inconcebible dicha y felicidad durante innumerables eones" (ibíd.)

Pero cuando aquellas condiciones kármicas expiraron, otro mundo, la actual Tierra, se estaba formando entonces, y algunos de los habitantes llenos de dicha del plano Rupadhatu fueron atraídos hacia allá y comenzaron a renacer en aquella región, aunque no todavía en el planeta emergente mismo.

El reino intermedio donde ellos encarnaron era llamado Brahmaloka, "la Zona del Creador". (En el mito hindú y en la meta-psicología budista, Brahma es el "dios creador").

Al principio, los seres transmigradores (que somos nosotros) no comprendieron exactamente dónde estaban ellos o lo que les estaba sucediendo.

El primero que realmente se despertó y consiguió una percepción de estar en este nuevo reino, inmediatamente dijo:

"Soy el Creador".
La primera entidad habló de esta manera porque las condiciones de conciencia en las cuales vino a verse eran las de la Zona del Creador, Brahmaloka.

Esta entidad, que era una manifestación de la Humanidad, llegó a creer que "él" era realmente el creador del universo que estaba contemplando a su alrededor. Él no recordaba que llegó desde un mundo anterior que había sido destruido, y él apareció como si hubiera nacido sin ningún padre.

En ausencia de pruebas contrarias, él cayó en la ilusión de ser el único creador del mundo emergente que estaba contemplando.

J.M. Reynolds comenta:

En realidad, la manifestación de este universo fue debida al karma colectivo de todos en ese grupo, y a la propia manifestación individual de él, que como un caso de nacimiento fantasmal, fue debida a su propia gran reserva de karma meritorio que llegaba a su maduración en ese tiempo, porque las condiciones secundarias necesarias estaban presentes.

Sin embargo, él persistió en su falsa ilusión, en esta idea de que él era el verdadero Creador del universo porque él fue el primer nacido dentro del sistema solar evolutivo y no vio a otros allí antes de él.

Pero esta creencia era sólo su limitación y su oscurecimiento, una ignorancia primordial de su verdadero origen.

Todo esto, reconozco, para el juicio de algunos aparenta ser ciencia-ficción de la mejor.

La correlación punto por punto de los elementos budistas y gnósticos aquí es fabulosa. El "nacimiento fantasmal" del delirante Creador tiene un paralelo con el "aborto" del Mito de Sofía. La falsa ilusión del autoproclamado Creador es idéntica en ambas narrativas. El gnóstico Demiurgo también es "nacido dentro del sistema solar evolutivo" y "no vio a otros antes de él".

Yaldabaoth es el jefe de los Arcontes, las entidades que son así llamadas porque ellas surgieron primero, antes de que la Tierra, el hábitat de la Humanidad, fuera formada. La palabra Arconte proviene del griego archai, "origen, comienzo, desde el principio".

Parece que la zona intermedia, el inferior Rupadhatu, corresponde al caos exterior del mito gnóstico.

Allí es donde surge el Demiurgo, apareciendo de la nada:
"un caso de nacimiento fantasmal".

Yaldabaoth es ciego (en copto, BILLE) e ignorante de sus verdaderos orígenes. En la narrativa budista como en la gnóstica, la ignorancia primordial del Creador contaminará a la raza humana entera.

Los paralelos son asombrosos y consistentes, excepto en un punto: Los textos gnósticos no dicen nada sobre el Demiurgo como teniendo "su propia gran reserva de karma meritorio".
Sin embargo, ellos describen cómo Yaldabaoth y los Arcontes son beneficiarios de la sabiduría cósmica de Sofía, la diosa que los genera.

El gnóstico Demiurgo es una entidad vacía, parecida a un clon, incapaz de crear algo, pero a pesar de ello la maravilla del mecanismo de relojería del sistema planetario es creada mediante él (y sus agentes) por los poderes ocultos impartidos por Sofía.

Hay quizás un paralelo aquí, después de todo, pero es ciertamente extraño pensar en el Señor Arconte como una entidad que tiene una provisión de buen karma.

Egolatría Cósmica

La deidad de Brahmaloka es delirante, pero tal vez no tan desquiciada como es retratado siéndolo Yaldabaoth. En ambos casos, el núcleo de la ilusión es el sentido del yo, la creencia en la existencia de un yo duradero.

Reynolds dice que la ilusión de la despertada entidad fue,

"la primera aparición del ego o la creencia en la existencia real de un yo, en nuestro universo".

La ilusión del ego no es la causa del universo que contemplamos, pero es el factor principal en nuestra percepción errónea del universo. Esta observación concuerda muy de cerca con la teoría gnóstica del error.

El drama continúa, ya que el resto de la Humanidad transmigradora no ha despertado todavía a su vida en el sistema del nuevo mundo.

"Por cuanto él fue el primero entre los Brahmas en haber nacido de nuevo en Abhasvara, él llegó a ser conocido como el Mahabrahma o Dios".

Después de existir en un solitario esplendor durante muchos eones mientras "el sistema solar se desarrollaba" (Reynolds), Mahabrahma anheló sujetos para que presenciaran su gloria.

En el mismo momento en que él sintió este deseo, el karma de los otros no despertados Brahmas maduró, y ellos emergieron desde su sopor en el bardo [en tibetano, estado intermedio o de transición].

Al instante, Mahabrahma les declaró:

"¡Yo soy Dios, vuestro Creador!".

Esto era absurdo, porque estos seres surgieron debido a su propia maduración kármica y no por una orden de él o su conjuro creativo.

Mahabrahma entonces,

"organizó a estos innumerables seres que estaban apareciendo en el espacio en torno a él en jerarquías celestes bien ordenadas".

En la narrativa gnóstica, Yaldabaoth, el Señor Arconte, les ordena a sus acólitos parecidos a clones que creen un despliegue virtual (stereoma) de mundos jerárquicos que reflejen el caleidoscopio fractal viviente de las corrientes conscientes y animadas del Pleroma, el núcleo galáctico.

El Demiurgo sólo puede imitar, él no puede crear u originar. Los textos gnósticos son claramente sarcásticos en la descripción de las jerarquías celestes de los Arcontes, porque para los gnósticos toda esta pretenciosa cursilería celestial no tiene nada que ver con la maravilla de la vida que se desplegará en la Tierra, el reino donde Sofía está encarnada.
La Tierra es donde la Humanidad surge. Es el hábitat único del Anthropos.

La enseñanza gnóstica es inequívoca en la diferencia entre las especies producidas por el descenso de Sophia y la especie humana. De manera interesante, la narrativa budista no hace tal distinción. En ella se relata que Mahabrahma llegó a estar rodeado por crecientes números de humanos reencarnados, transmigrantes del mundo cuyo sol se convirtió en una nova.

Estos Brahmas menores forman su séquito, y ellos creen absolutamente que él es el creador del reino donde ellos ahora se encuentran.

El mito budista de la creación especifica todas las diferencias entre los seres que surgen alrededor de Mahabrahma y los seres humanos:

"Gradualmente, como el tiempo transcurrió, debido a la presencia de una serie de causas secundarias, algunos de estos Brahmas ingresaron en el ciclo de la existencia material y comenzaron a ser renacidos en la superficie de la recién desarrollada Tierra, primero como animales y luego más tarde como seres humanos"(p. 100).

La narrativa budista le sigue la pista a la transmigradora Humanidad desde un planeta cuyo sol se transformó en una estrella nova hasta la Tierra que habitamos, un alcance visionario notable.

A diferencia del símil gnóstico, ella no distingue en el séquito de Mahabrahma entre los seres humanos y los Arcontes, la legión de clones que sigue al Demiurgo. El relato budista no hace ninguna declaración en absoluto sobre entidades no-humanas en el Sistema Solar. La narrativa gnóstica permanece absolutamente única en lo referente a aquel factor.

Además, la tradición budista asume que la Tierra pertenece al sistema solar que surge debajo del plano Rupadhatu, pero la tradición gnóstica considera que la Tierra realmente no pertenece al sistema planetario sino que simplemente está atrapada por él.

Estas correlaciones gnósticas-budistas son extraordinarias, tanto en lo que ellas divergen como en lo que convergen.

Hay más reflexiones sobre el creacionismo y el egotismo cósmico, que se encuentran en los trabajos del sabio Nyingma, Long Chen Pa, en la parte concluyente de este ensayo.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Creaciones de Entidades de Ego del Demiurgo

Creaciones de Entidades de Ego del Demiurgo



Demiurgo
 




Introducción

Lo que los griegos y los gnósticos llamaron el "Demiurgo" es una inteligencia universal que rige nuestro mundo.


Se dice que el Demiurgo convierte arquetipos metafísicos abstractos (pensamientos e ideas superiores) en formas físicas manifiestas, similar a su navegador convirtiendo el código fuente en una página Web que aparece. Al igual que un navegador muestra obedientemente lo que ha sido dado, el Demiurgo proyecta, forma, y perpetúa la fisicalidad de acuerdo con las ideas arquetípicas alimentadas en él por el Creador.

Los arquetipos son bloques de construcción de significado, el alfabeto fundamental de la existencia, los pensamientos abstractos de lo divino, de los cuales todas las cosas no son sino expresiones particulares.

¿Por qué es necesario siquiera el concepto de Demiurgo? Bueno, sabemos del fenómeno de la "creación de la realidad", que nuestras mentes pueden darle forma a la realidad, directamente alterando la probabilidad de los eventos.

Debido a la dependencia de la realidad en la mente, pareciera que la realidad está siendo proyectada por nuestras mentes. Y, sin embargo, la realidad sigue existiendo incluso en nuestra ausencia. Cuando dejamos de prestar atención a algo físico, no se desaparece de la existencia. Obviamente tiene que haber algo más que nuestra propia conciencia funcionando, algo que siempre está ahí, que funciona como el generador por defecto y continuador de lo físico. Este sería el Demiurgo.

¿Por qué no atribuir esta función al Creador Infinito y prescindir del concepto adicional del Demiurgo? Porque como se verá, las características del Demiurgo indican que es más una ciega inteligencia artificial que un ser sensible e infinito.

Por lo tanto su función no es característica del Creador y única en sí misma.

lunes, 25 de agosto de 2014

Etapa Hipnótica de la supuesta realidad 3D:


La forma más sencilla de entender esto es imaginar un hipnotizador en un escenario con su publico en trance. El hipnotizador sugiere ciertas cosas, y el sujeto sólo es capaz de ver ... y oír ... esas cosas que el hipnotizador sugiere. El sujeto puede escuchar la voz del hipnotizador y fiel a la sugerencia de que puede ver una jirafa, ... o un elefante, o lo que se sugiere. El sujeto hipnotizado no puede ver a la audiencia, ... no puedo oírlos reír ... el sujeto sólo puede reconocer aquellas cosas que el hipnotizador sugiere.



¿Por qué no puede el sujeto hipnotizado ver a la audiencia, ni nada ... aparte de lo que sugiere el hipnotizador?Simplemente porque la sugerencia es un pensamiento subliminal, una palabra, y se creó todo un nuevo patrón de luz que emanan de los ojos del sujeto en trance. Sus ojos y oídos siguen funcionando, pero debido a que el pensamiento implantado en el cerebro de cristal ha cambiado, entonces la realidad de lo que parece ser real, también cambia. Ojos y oídos El sujeto hipnotizado funcionan a la perfección, pero la realidad es, el sujeto hipnotizado no puede ver aparte de las palabras sugeridas nada.

Pero ¿por qué? ¿Por qué no puede el sujeto en trance ver algo más?

Debido a que el público y todo lo relacionado fuera del estado de trance, en realidad no está allí.

Si los miembros de la audiencia están realmente allí, en la realidad de 3 dimensiones, y si fuese realmente sólida, ... entonces los ojos del sujeto en el estado de trance los vería.
El público no se puede ver porque la audiencia es sólo luz, sólo un pensamiento, y cuando el nuevo estado realidad, el nuevo patrón de pensamiento, no los incluye por más tiempo, dejan de aparecer como una forma de 3 dimensiones. El público no murió, ... no ha dejado el teatro ... el subconsciente de la mensajería ha cambiado, la realidad cambió, y dejó de aparecer como en 3 dimensiones. 
De esto, tenemos que tener en cuenta, que la luz sale de nuestro ojo. Así es como lo vemos. La luz es un pensamiento implantado en nuestro cerebro de cristal y estalla en un arco iris de 3 dimensiones de las formas, justo delante de nuestros ojos. 
Patrones de pensamiento se las ingeniaron para distraernos de nuestro lugar en el momento presente. 
No hay tal cosa como el tiempo y el espacio, sólo una ilusión de la luz 3 dimensiones simulando algo que se llama tiempo y el espacio. 
Cuando somos manipulados para dejar el momento presente, la seducción del pensamiento-energía-luz ilusión es capaz de controlar nuestra fuerza y poder. 
Permanecer en el momento presente de la conciencia nos permite conectarnos a nuestro estado original. 
Cuando ya no estamos manipulados para estar preocupados sobre el pasado o el futuro. Como el tiempo es inexistente, ... entonces la preocupación por el pasado o el futuro no tiene sentido renunciar a su conciencia por algo que no existe. Sólo existe el momento presente. Alojarse en este momento, simplemente observando y esperando, sin reaccionar nunca, nos vuelve a conectar con la realidad, nos permite recuperar nuestra energía desconectando de este Grupo Egregor de pensadores Arcontes. La manipulación ... por el estado físico de 3 dimensiones de todo es anulada ... cuando nos conectamos con el estado eterno de la conciencia, ese estado de no-cosa ese estado de cosa 3 dimensiones, ... que a su vez ... es la nada. Nuestro poder y fuerza, nuestra sabiduría y conocimiento, existe en el momento antes pensado. 




No tenemos pensamientos propios:


Todos los pensamientos son implantados por el movimiento perpetuo puesto en juego desde el principio de la creación. Se nos enseña a creer que un pensamiento se puede originar con nosotros. No puede. El sistema de 3 dimensiones implanta todos nuestros pensamientos para que podamos entonces experimentar la realidad.

Vuelva a conectar a la sabiduría: 

Observar y esperar. 
No se enoje cuando se lo indiquen. 
No reacciones cuando estés exigido. 
No te resista cuando pienses en lo que deseas. 
No trates de reprimir tus sentimientos cuando te indiquen que los reprimas.

Simplemente observe estos pensamientos que le dicen que reprimir sus sentimientos 

y este pequeño acto de atención y espera lo pone en control de usted.
Usted vuelve a conectar con su conciencia y la manipulación perpetuada a través de los sistemas religiosos y el intelectualismo del mundo se neutraliza. 
La nada es nuestro estado original eterna de la paciencia, la alegría, la belleza, el cuidado, el conocimiento y la libertad.


Es el poder de esta toma de conciencia, el que estas entidades desean controlar.