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lunes, 11 de julio de 2016

Escuchar a quienes se quejan es malo para tu cerebro




El estar expuesto a una negatividad constante perjudica el funcionamiento del cerebro. Aquí te mostramos como defenderte. ¿Odias cuando la gente se queja? Resulta que hay una buena razón para ello: escuchar demasiadas quejas es malo para tu cerebro en varias formas, de acuerdo con Trevor Blake, un emprendedor serial y autor de ‘Tres Simples Pasos: Un Mapa para el Éxito en los Negocios y en la Vida.’ (Three Simple Steps: A Map to Success in Business and Life).


En el libro, él describe cómo los neurocientíficos han aprendido a mesurar la actividad cerebral cuando se encuentra con varios estímulos, incluyendo una larga sesión de quejas.


“El cerebro trabaja más como un músculo de lo que pensábamos”, dice Blake. “Por lo que si estás clavado en un rincón por mucho tiempo escuchando a alguien siendo negativo, es probable que actúes de esa misma forma.”


Peor aún, estar expuesto a muchas quejas puede incluso hacerte tonto. La investigación muestra que el estar así por 30 minutos o más—incluso viendo tal material por la televisión—puede despegar las neuronas en el hipocampo cerebral. “Esa es la parte de tu cerebro que necesitas para resolver problemas”, aclara. “Básicamente, esto convierte a tu cerebro en papilla.”


Pero, si estás manejando una compañía, ¿no necesitas escuchar acerca de cualquier cosa que pueda haber ido mal?


“Hay una gran diferencia entre llevar tu atención a algo que está mal y a una queja”, dice Blake.


“Típicamente, las personas que se están quejando no quieren una solución; ellos sólo quieren que te unas a la indignidad de todo el asunto. Casi que puedes escuchar cerebros chocar cuando seis personas se juntan y empiezan a decir ‘¿No es eso terrible?’ Esto dañará a tu cerebro incluso si estás escuchando pasivamente. Y si tratas de cambiar el comportamiento de aquellas personas, tú pasarás a ser el blanco de las quejas.”


Entonces, ¿Cómo te defiendes a ti y a tu cerebro de toda la negatividad?


Blake recomienda las siguientes tácticas:


TOMA DISTANCIA

“Mi padre era un fumador empedernido” Blake confiesa. “Yo traté de cambiar su hábito, pero no es fácil hacerlo. Yo sabía que el humo emanado por el cigarro podía dañar sus pulmones también. Mi única salida era distanciarme. Deberías ver las quejas y reclamos de la misma forma”, explica. “El enfoque que siempre he tenido con ellas es pensar en ello igual como lo es el fumar pasivamente.” Tu cerebro te agradecerá si es que te alejas de los quejumbrosos, si es que puedes.


PÍDELE AL QUE SE QUEJA QUE ARREGLE EL PROBLEMA

A veces, tomar distancia no es una opción. Si no puedes alejarte fácilmente, una segunda estrategia es pedirle a la persona que arregle el problema. “Trata de hacer que la persona que se está quejando tome responsabilidad y busque una solución”, dice Blake. “Yo típicamente respondo a una queja con un: ¿qué harás al respecto?” Muchos quejumbrosos se van mal humorados en ese punto, pero puede que haya algunos que van a tratar de resolver el problema.


¡ESCUDO ENCENDIDO!

Cuando estás atrapado escuchando una queja, puedes usar técnicas mentales para bloquearlas y así salvar tus neuronas. Blake favorece una usada por el fallecido golfista español Seve Ballesteros durante un partido contra Jack Nicklaus — un partido que el público quería a Ballesteros como perdedor. “Él estaba teniendo dificultades para manejar la hostilidad de la multitud”, dice Blake. “Por lo que imaginó una campana de vidrio, que nadie más podía ver, descendiendo del cielo para protegerlo.”


Los lanzadores de la Major League Baseball a veces se les puede ver diciendo “¡Escudo encendido!”mientras se dirigen a la loma. Él agrega que su propia defensa imaginaria es “más como una capa de invisibilidad de Harry Potter.”


Una estrategia relacionada es retirarte mentalmente a tu lugar favorito, algún lugar al que irías si tuvieras una varita mágica.




“Para mí, era una cinta de hermosa arena blanca como el azúcar que se extendía de forma de herradura desde una isla privada”, dice Blake. “Yo me llevaría a mi refugio privado mientras la gente estuviese despotricando. Yo podía sonreírles y asentir en todas las ocasiones, mientras que me iba por un paseo a mi playa privada.”


La primera vez que Blake vio la foto de la isla fue en una revista, y la imagen se quedó con él. Eventualmente, él tuvo una oportunidad para probarla enserio. “Resultó que la isla estaba en renta, y era la misma que había visto” él dice. “Entonces la arrendé por una semana. Y pude dar aquella caminata.”

Gustavo Aldunate
http://www.accionpreferente.com/

jueves, 23 de junio de 2016

CEREBROS INCORPOREOS EN EL ESPACIO SIDERAL

Parece el argumento de una película limitada al género de ciencia ficción, en la que unas inteligentes y raras criaturas que carecen de cuerpo físico, habitan en el "vacío" del espacio sideral, sólo para "controlar" lo que podría ser su creación, dentro de la cual estaría el ser humano. Ese extraño concepto parecería escapado de la pantalla cinematográfica; pero para sorpresa de muchos, esto no es así. 

"Este “cerebro” incorpóreo morador del profundo espacio sideral, no es solo materia de ciencia ficción después de todo."

Desde que el ser humano tuvo conciencia de si mismo; siempre hubo individuos que han comprendido la posibilidad de que existan entidades inteligentes que sean incorpóreas y tengan influencia sobre el universo y los seres físicos que en el habitan.

Por lo tanto, el concepto de extraños, “cerebros” sensibles flotando en el espacio sideral; de hecho puede sonar algo extraño y hasta increíble, pero para escándalo de los escépticos esto es absolutamente posible.


New Scientist recientemente publicó una noticia que trata sobre el conceptual, "cerebro de Boltzmann". Hace más de una década cierto grupo de científicos que han logrado superar la ortodoxia, observaron la posibilidad real sobre los cerebros de Boltzmann (entidades conscientes que habitan y se reproducen en el espacio exterior). Avanzando en un territorio intelectual más complejo, el artículo de New Scientist señala que: “La mayoría de los modelos de futuro predicen que el universo se expandirá exponencialmente por siempre. Al final esto generará un incontable número de cerebros Boltzmann, que superarán por mucho el número de seres humanos que haya vivido o puedan llegar a vivir jamás. Eso significa que, sobre la historia total del universo es la experiencia del universo de los cerebros de Boltzmann la distintiva y no la nuestra. Esto es un problema, ya que el punto de partida para nuestra comprensión del universo es que los seres humanos son los observadores típicos y de no serlo, las teorías actuales se deshacen completamente.”

Por el momento sólo quiero exponer la real probabilidad de que existan realmente los cerebros de Bolzmann; ya que muchos ven esto como algo simplemente imposible. Pero al contrario de lo que creen los pacatos escépticos, la formación de la inteligencia en este universo (y probablemente también en otros), en varias novedosas y peculiares formas, es una fehaciente probabilidad cuyos caóticos potenciales pueden yuxtaponerse en la formación de vida sobre un planeta como por ejemplo, la Tierra.


Pero si usted es devoto de una religión y por ende cree que existe una inteligencia universal (un dios), a quien atribuirle la creación y la vida, igualmente se puede argumentar que esto conlleva semejanza con el cerebro incorpóreo (conciencia) que forma el cerebro de Boltzmann, en sí mismo. En cualquier caso, contamos con conceptos similares que perfectamente dan cuenta de lo que es, en términos científicos, esencialmente una misma cosa.

También se puede elegir observar más allá de si la Teoría de Cuerdas pudiera explicar el predominio o la falta de estas raras “creaciones o parásitos” universales, y en vez de ello bucear en los impensados elementos que puede entregarnos esta posibilidad. Lo que se demuestra, es que los intelectuales experimentos de la física moderna pueden, en parte, explicar complejos conceptos arcónticos que se extienden más allá del alcance del mundo físico.

Al fin de cuentas; ¿Por qué los extraterrestres deberían tener un cuerpo físico en todos los casos?

Parece que actualmente una pequeña parte de la humanidad está empezando a conocer y comprender que no estamos solos en el universo y que el mismo está manipulado por ciertas inteligencias que lejos están de ser dioses morales inmaculados. Esta claro también que muchos de los que hoy pertenecemos a esa pequeña parte de humanos observadores, ya redefinimos completamente el concepto de vida y existencia. 


Autor: Fernando Fernandez

martes, 26 de enero de 2016

El Terrible Lavado de Cerebro - Tortura Psicologica y Fisica de Harley Q...

lunes, 25 de enero de 2016

Nuestro cerebro tiene tanta capacidad de memoria como todo Internet

Científicos de EE.UU. estiman que es 10 veces mayor de lo que se pensaba

Científicos de EE.UU. han determinado, midiendo con precisión el tamaño de las sinapsis neuronales, que la capacidad de memoria del cerebro es 10 veces mayor de lo que se creía, y está en niveles de petabyte, es decir, Internet entera. El descubrimiento podría abrir la vía de supercomputadores precisos y de bajo consumo.

Reconstrucción computarizada del hipocampo. Fuente: Instituto Salk.
Investigadores y colaboradores del Instituto Salk de Estudios Biológicos (La Jolla, California, EE.UU.) han realizado una observación crucial sobre el tamaño de las conexiones neuronales, y calculan que la capacidad de memoria del cerebro es mucho mayor de lo que se suele estimar.
El nuevo trabajo también responde a una vieja pregunta sobre cómo puede ser el cerebro tan eficiente energéticamente, y podría ayudar a los ingenieros a construir ordenadores increíblemente potentes, pero que también conserven la energía.
Terry Sejnowski, profesor de Salk y co-autor principal del artículo publicado en eLife, afirma: “Hemos descubierto la clave para descubrir el principio de diseño de cómo funcionan las neuronas del hipocampo con baja energía, pero con una alta potencia de cómputo. Nuestras nuevas mediciones de la capacidad de memoria del cerebro aumentan las estimaciones conservadoras por un factor de 10 hasta por lo menos un petabyte, al nivel de la World Wide Web.”
Nuestros recuerdos y pensamientos son el resultado de patrones de actividad eléctrica y química en el cerebro. Una parte fundamental de la actividad se produce cuando las neuronas interactúan en ciertos cruces, conocidas como sinapsis. Un cable de salida (un axón) de una neurona se conecta a un cable de entrada (una dendrita) de una segunda neurona.
Las señales viajan a través de la sinapsis en forma de productos químicos llamados neurotransmisores, para contar a la neurona receptora si debe transmitir una señal eléctrica a otras neuronas. Cada neurona puede tener miles de estas sinapsis con miles de otras neuronas.
“La primera vez que reconstruimos cada dendrita, axón, proceso glial y sinapsis de un volumen de hipocampo del tamaño de un solo glóbulo rojo, nos desconcertó un poco la complejidad y la diversidad de las sinapsis”, dice Kristen Harris, co-autora principal del trabajo y profesora de neurociencia en la Universidad de Texas (Austin), en la web del Instituto. “Aunque esperaba aprender los principios fundamentales de cómo se organiza el cerebro, me sorprendió de verdad la precisión obtenida en los análisis.”
Sinapsis
Las sinapsis son todavía un misterio, a pesar de que su disfunción puede causar una serie de enfermedades neurológicas. Las sinapsis más grandes -con más superficie y con vesículas de neurotransmisores más grandes- son más fuertes, lo que las hace más propensas a activar las neuronas circundantes que las sinapsis medianas o pequeñas.
El equipo de Salk, mientras reconstruía en 3D tejido de hipocampo (el centro de memoria del cerebro) de rata, notó algo inusual. En algunos casos, un solo axón de una neurona formaba dos sinapsis para llegar a una sola dendrita de una segunda neurona, lo que significa que la primera neurona parecía estar enviando un mensaje duplicado a la neurona receptora.
En un primer momento, los investigadores no pensaron mucho sobre esta duplicidad, que se produce alrededor del 10 por ciento del tiempo en el hipocampo. Pero Tom Bartol, uno de los miembros de Salk, tuvo una idea: si podían medir la diferencia entre dos sinapsis muy similares como esas, podían hacerse una idea mejor del tamaño de las sinapsis, que hasta ahora sólo habían sido clasificadas en como pequeñas, medianas y grandes.
Para ello, los investigadores utilizaron microscopía avanzada y algoritmos computacionales que habían desarrollado para obtener imágenes de cerebros de ratas y reconstruir la conectividad, las formas, los volúmenes y la superficie del tejido cerebral hasta un nivel nanomolecular.
Los científicos esperaban que las sinapsis fueran más o menos similares en tamaño, pero se sorprendieron al descubrir que las sinapsis eran casi idénticas.
“Nos quedamos sorprendidos de encontrar que la diferencia en los tamaños de los pares de sinapsis eran muy pequeñas, en promedio sólo del ocho por ciento. Nadie pensó que fuera tan pequeña”, dice Bartol.
Debido a que la capacidad de memoria de las neuronas depende del tamaño de la sinapsis, esta diferencia del ocho por ciento resultó ser un número de clave que el equipo pudo entonces introducir en sus modelos algorítmicos del cerebro, para medir la cantidad de información que potencialmente podría ser almacenada en las conexiones sinápticas.
En términos informáticos
Se sabía que el rango de tamaños de las sinapsis era de 60 a 1 y que la mayoría eran pequeñas. Pero con el conocimiento de que las sinapsis de todos los tamaños pueden variar en márgenes tan pequeños como un ocho por ciento, el equipo determinó que podría haber cerca de 26 categorías de tamaños de las sinapsis, en lugar de sólo unas pocas.
“Nuestros datos sugieren que hay 10 veces más tamaños discretos de sinapsis de lo que se pensaba”, dice Bartol. En términos informáticos, 26 tamaños de sinapsis corresponden a alrededor de 4,7 “bits” de información. Anteriormente, se pensaba que el cerebro era capaz de tener sólo uno o dos bits para el almacenamiento de memoria a corto y largo plazo en el hipocampo.
“Esto es aproximadamente un orden de magnitud más de precisión de lo que nadie hubiera imaginado”, dice Sejnowski.
Fiabilidad
Lo que hace esta precisión desconcertante es que las sinapsis del hipocampo son notoriamente poco fiables. Cuando una señal se desplaza de una neurona a otra, por lo general activa esa segunda neurona sólo el 10 al 20 por ciento de las veces.
“A menudo nos habíamos preguntado cómo podía salir la notable precisión del cerebro de estas sinapsis no confiables”, dice Bartol. Una respuesta, según el estudio, es que las sinapsis ajustan su tamaño de forma constante, según las señales que reciben.
Consumo
Los resultados también ofrecen una explicación de la eficiencia sorprendente del cerebro. El cerebro adulto al despertar genera sólo 20 vatios de corriente continua, tanto como una bombilla de luz muy tenue. El descubrimiento podría ayudar a los informáticos a construir ordenadores ultraprecisos de bajo consumo, en particular los que emplean “aprendizaje profundo” y redes de técnicas neuronales artificiales capaces de aprendizaje y análisis sofisticados, como el habla, el reconocimiento de objetos y la traducción.
Según Sejnowski, el “uso de transmisiones probabilísticas resulta ser muy preciso y requiere mucha menos energía tanto para ordenadores como para el cerebro.”
Referencia bibliográfica:
Terrence J Sejnowski et al.: Nanoconnectomic upper bound on the variability of synaptic plasticity. eLife (2016) DOI: 10.7554/eLife.10778.001.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Qué hace el ayuno a nuestro cerebro y por qué las farmacéuticas no quieren que sepas



Un neurocientífico nos revela todos los secretos detrás del ayuno. ¡Yo creo que comenzaré a practicarlo desde mañana!


Probablemente en más de alguna ocasión hayas escuchado que el ayuno es bueno para tu salud, pero aún no te has dado el tiempo para investigarlo en profundidad. Bueno, ¡problema resuelto! Hoy te presentaremos la visión de un reconocido neurocientífico estadounidense llamado Mark Mattson, quien actualmente es el Jefe de Laboratorio de Neurociencia en el Instituto Nacional de Envejecimiento, que nos cuenta acerca de las bondades de ayunar y los beneficios que trae a tu cerebro. 
Para comenzar, déjame decirte que no se trata sólo de saltarte el desayuno, sino que detrás del ayuno intermitente –que propone el neurocientífico– en realidad lo que se hace es reducir considerablemente la ingesta de calorías durante unos días de la semana. Una forma de hacerlo es siguiendo el plan –testeado por Michael Mosley de la BBC– de 5:2, donde reduces tus alimentos a un cuarto de tu ingesta calórica normal (hasta alrededor de 500 cal. mujeres y 600 cal. hombres) durante dos días a la semana –no seguidos, puede ser por ejemplo un martes y un jueves– en los cuales además tomas bastante agua y té, mientras que los otros 5 días a la semana comes de forma normal. 

[Recuerda activar los subtítulos. Si no sabes, sigue este enlace para aprender a activar los subtítulos en español]

Ya hemos visto cómo el ayuno puede prolongar tu esperanza de vida, pero Mark Mattson nos entrega además otra interesante visión acerca de lo que ocurre con nuestro cerebro cuando ayunamos intermitentemente.

“(Ayunar te ayuda a) reducir la velocidad de la acumulación anormal de amiloide o la degeneración de las neuronas de dopamina en el mielanoma del Alzheimer y del Parkinson reduciendo el consumo de energía”
–Mark Mattson–

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Fuente

Además de destacar el hecho de que ayuda a reducir las probabilidades de padecer Alzheimer y Parkinson, Mattson destaca que el ayuno reduce la inflamación, reduce el estrés oxidativo en los sistemas de órganos de todo el cuerpo, retrasa el padecimiento de enfermedades crónicas relacionadas al envejecimiento y que tu metabolismo energético cambia iniciándose la quema de grasas.

Pero además se ha comprobado que ayunar aumenta la función cognitiva y aumenta la habilidad de las neuronas de formar y mantener conexiones entre ellas, lo que mejora la capacidad de aprendizaje y memoria.

“El ayuno intermitente mejora la habilidad de las células nerviosas para reparar el ADN”
–Mark Mattson–
Mattson, que es uno de los mejores investigadores en el área de mecanismos celulares y moleculares relacionados a diversos desórdenes neurodegenerativos como el Parkinson y Alzheimer, se ha dedicado a investigar los efectos del ayuno y ha publicado una serie de investigaciones en las que señala que ayunar representa un desafío para el cerebro, y que el cerebro responde adaptando las respuestas al estrés lo que ayuda al cerebro a lidiar mejor con el estrés y el riesgo de padecer enfermedades, de la misma forma en la que lo hace la práctica periódica de ejercicio.

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David Foltz

“Desafía a tu cerebro, ya sea el ayuno intermitente o el ejercicio vigoroso… es un desafío cognitivo. Cuando esto ocurre los neurocircuitos se activan, los niveles de factores neuro-trópicos aumentan, esto promueve el crecimiento de neuronas (y) la formación y fortalecimiento de sinápsis”
–Mark Mattson–
Ahora, ¿por qué nombramos a las farmacéuticas? Creo que Mark Mattson lo explica perfectamente:
“¿Por qué en la dieta normal hay tres comidas más snacks? No es porque sea el patrón de alimentación más saludable, ahora, eso es mi opinión pero creo que hay bastante evidencia que lo apoye. Hay mucha presión para seguir ese patrón de alimentación, hay mucho dinero involucrado. La industria de los alimentos ¿hará dinero si es que muchos se saltan el desayuno como yo lo hice hoy? No, van a perder dinero. Si las personas comienzan a ayunar, la industria de los alimentos pierde dinero. ¿Qué ocurre con la industria farmacéutica? Si las personas comienzan a ayunar intermitentemente, a hacer ejercicio regularmente y son muy saludables ¿harán dinero con más personas saludables?”

jueves, 27 de agosto de 2015

Asfixia Cognitiva: ¿Qué pasa cuando la razón “desconecta” las emociones?

Durante años la sociedad ha enaltecido el valor de la lógica y la racionalidad. Por eso, pensamos que actuar de forma racional y objetiva es la mejor alternativa. Sin embargo, no siempre es así, hay casos en los que se puede producir una auténtica asfixia cognitiva.
Nuestro cerebro “cognitivo” es el encargado de regular la atención consciente y las reacciones emocionales, antes de que estas se vuelvan desproporcionadas. De cierta forma, ese control que ejerce el cerebro “cognitivo” nos libera de lo que podría ser una tiranía de las emociones, una vida completamente dirigida por los instintos.
Una investigación realizada en la Universidad de Stanford ha desvelado cuál es el papel de ese cerebro “cognitivo”. Cuando los participantes miraban fotos desagradables, de cuerpos mutilados o rostros desfigurados, sus cerebros emocionales reaccionaban inmediatamente. Sin embargo, si se esforzaban por controlar sus emociones, las regiones corticales tomaban el mando y bloqueaban la actividad del cerebro emocional.
Desde esta perspectiva, podemos comprender que el cerebro “cognitivo” nos puede ahorrar un sufrimiento innecesario, y también permite que nuestras reacciones emocionales no se nos escapen de las manos. Sin embargo, lo que a primera vista puede parecer positivo, encierra un gran riesgo: a fuerza de usar la razón, podemos terminar perdiendo el contacto con el cerebro emocional y sus llamadas de socorro, es lo que se conoce como “asfixia cognitiva”.

Es más difícil tomar decisiones cuando el cerebro emocional está “apagado”

Un control excesivo de las emociones puede dar paso a un temperamento poco sensible. Cuando el cerebro no permite que la información emocional desempeñe su papel, se producen otros problemas. Por una parte, es más difícil tomar decisiones porque no experimentamos ninguna preferencia “en el fuero interno”, es decir, no percibimos esas sensaciones en el cuerpo que nos indican qué camino seguir, y que no son más que un eco “visceral” de nuestras emociones.
Debido a la asfixia cognitiva, podemos ver a personas que tienen muy desarrollada su parte intelectual pero han descuidado las emociones. Para estas personas, tomar decisiones es difícil porque se pierden en consideraciones infinitas sobre los detalles, no tienen un instinto o un sexto sentido que las guíe, han perdido la brújula emocional que inclina la balanza y nos ayuda a decidir.
De hecho, el cerebro emocional es tan importante como el cognitivo, porque es el principal encargado de señalarnos cualquier posible peligro. El cerebro emocional evalúa la información que proviene del medio y puede desatar el mecanismo de lucha o huida, que nos puede poner a salvo si nuestra vida está en peligro. También es el encargado de señalarnos que una decisión no nos conviene porque podría hacernos daño emocionalmente. El cerebro emocional es un guardián celoso que también puede ser muy útil a la hora de tomar decisiones.
De hecho, un estudio particularmente interesante llevado a cabo en la Universidad de Ámsterdam encontró que cuando las personas deben elegir un cuadro, pensar sobre los detalles, de forma racional, no es la mejor alternativa. De hecho, al cabo de un mes, las personas más satisfechas con su elección fueron aquellas que se dejaron llevar por su intuición, que dejaron hablar al cerebro emocional.

La asfixia cognitiva nos mata poco a poco

La asfixia cognitiva también acarrea graves consecuencias para nuestro bienestar. Permitir que el cerebro cognitivo “desconecte” las emociones implica que no seremos capaces de percibir las pequeñas señales de alarma que envía el sistema límbico. Eso significa que habremos perdido la conexión con nuestro “yo” más profundo, por lo que, al final, estaremos violentando nuestros valores y nos haremos sufrir, quizás atándonos a un trabajo o a una relación de pareja que en realidad no nos satisface.
Un ejemplo perfecto de asfixia cognitiva se aprecia en los hombres que han aprendido, de niños, que sus emociones no eran aceptables. Han crecido escuchando que “los chicos no lloran”, de manera que aprenden a reprimir sus sentimientos y después les resulta muy difícil expresarlos. Sin embargo, se ha demostrado que reprimir las emociones no las calma, no nos sentiremos mejor porque escondamos el dolor.
Además, reprimir las emociones a favor de la razón no solo nos puede hacer muy desdichados sino que también puede traducirse en problemas físicos. De hecho, enfermedades como el estrés, la fatiga sin una causa aparente, los trastornos gastrointestinales, los problemas de la piel, las enfermedades cardíacas y las infecciones recurrentes tienen en su base un patrón de represión emocional.
Cuando suprimimos o escondemos las emociones, en vez de expresarlas, estas terminan provocando problemas de salud que pueden llegar a ser muy graves. En este sentido, un estudio realizado en la Universidad de Berkeley ha llegado a la conclusión de que reprimir las emociones pesa más sobre nuestro corazón y las arterias que las emociones en sí mismas, aunque estas tengan una valencia negativa.
En este experimento los investigadores apreciaron que las emociones son reacciones muy intensas que despiertan cambios a nivel fisiológico. Sin embargo, para controlar las emociones debemos poner en marcha un proceso de inhibición. En teoría, suprimirlas no debería provocar una activación fisiológica, pero resulta que no es así. De hecho, al reprimir las emociones se produce un aumento de la actividad somática y de la frecuencia cardíaca, así como una activación a nivel simpático. Todo esto sugiere que intentar suprimir las emociones, tanto las negativas como las positivas, tiene un elevado costo a nivel físico.
Moraleja: la represión emocional tiene un costo demasiado elevado, tanto para nuestro equilibrio psicológico como para nuestra salud física. Las emociones no son nuestro enemigo, son señales a las que debemos prestarles atención. El secreto no radica en esconderlas, sino en experimentarlas y superarlas.
Fuentes:
Wiseman, R. (2009) 59 seconds.Think a litle, change a lot. Nueva York: Alfred A. Knopf.
Dijksterhuis, A., & van Olden, Z. (2006) On the benefits of thinking unconsciously: Unconscious thought increases post-choice satisfaction. Journal of Experimental Social Psychology; 42: 627–631.
Gross, J. & Levenson, R. (1997) Hiding Feelings: The Acute Effects of Inhibiting Negative and Positive Emotion. Journal of Abnonnal Psychology; 106(1): 95-103.
http://www.rinconpsicologia.com/2015/08/asfixia-cognitiva-que-pasa-cuando-la.html

domingo, 9 de agosto de 2015

IMPRESIONANTE Y SIN DISPARAR UN SOLO TIRO. EL ARMA DEFINITIVA, DISFRUTA DEL SILENCIO MIENTRAS PUEDAS: PRONTO INSERTARÁN ANUNCIOS EN TU CEREBRO


Parece que en el futuro, no se van a respetar ni las fronteras de nuestro cerebro.

Ya se están desarrollando diversas tecnologías invasivas de nuestra privacidad que prácticamente nos convertirán en esquizofrénicos, obligándonos a escuchar anuncios dentro de nuestra cabeza sin nuestro permiso.

Parece una fantasía, pero ya se han dado varios pasos en esa dirección.
Por ejemplo, hace ya un par de años se anunció el desarrollo de un dispositivo llamado “Talking Windows”.


Talking Windows aprovechaba la costumbre que tienen algunos pasajeros en los trenes de recostar la cabeza sobre la ventana al quedarse dormidos. La tecnología hacía vibrar el cristal de la ventana y dicha vibración se transmitía al interior del cráneo, de manera que el viajero apoyado en la ventana, escuchaba un anuncio dentro de su cabeza…que nadie más podía escuchar.


Tal y como describe el video:

“Una ventana vibrante y silenciosa se convierte en un novedoso medio de audio. Un transmisor especial libera oscilaciones de alta frecuencia que se convierten en sonido en el cerebro, sin ningún tipo de señales acústicas que viajen a través del oído”

Parece un invento anecdótico, destinado a fracasar estrepitosamente, pero deberíamos tomarlo muy en serio: nos está hablando del tipo de publicidad y de tecnología que se desarrollará en un futuro inmediato y de la filosofía invasiva a nivel mental que conlleva.

Otro ejemplo lo vimos en una publicidad de un canal de televisión dedicado a la temática paranormal, llamado Paranormal State, ya hace unos años…


La gente que caminaba por la calle, al llegar a un determinado punto en una esquina, de repente escuchaba una voz susurrante que parecía no salir de ninguna parte. la voz era proyectada desde lo alto de un edificio, donde había un anuncio y desde el cual se transmitía el sonido focalizado sobre un punto, de manera que solo individuos que estuvieran en ese lugar exacto sobre el que se proyectaba el sonido, podían escuchar el anuncio.

Todo este tipo de tecnología no tiene nada de novedoso. Ya existe desde hace años, pero hasta ahora solo la utilizaban los militares.

Si echamos la vista atrás, encontraremos, por poner un ejemplo, la patente de un invento publicado el 27 de octubre de 1992; se trata de la patente estadounidense 5.159.703 para un “sistema de presentación subliminal silencioso” que fue supuestamente desarrollado para uso militar.

Utilizaba un rango de frecuencias muy alto o muy bajo, prácticamente inaudibles o en el espectro de frecuencias ultrasónicas, que eran moduladas para transmitir acústicamente o vibratoriamente, por inducción cerebral, mensajes concretos que podían ser escuchados dentro del cerebro.


Se estima que el Pentágono probó en secreto esta tecnología sobre los soldados iraquíes en la Operación Tormenta del Desierto, provocando que decenas de miles de personas se rindieran sin tan solo efectuar un disparo.


De acuerdo con un artículo titulado, “El Sonido del Silencio: La antítesis de la libertad” del Dr. Ott, se informó brevemente de estas pruebas de guerra psicológica en la prensa internacional (como en la ITV británica), aunque la información fue prácticamente censurada en Estados Unidos.

“El 23 de marzo de 1991, una breve noticia fue publicada en un boletín de la ITV titulado “la guerra psicológica de Alta Tecnología llega a Medio Oriente”. Esto fue durante la administración de George Bush padre, durante la “Operación Tormenta del Desierto” y describe con un detalle notable una de las operaciones de guerra psicológica encubiertas de Estados Unidos que fue desplegada con éxito contra las tropas iraquíes en Kuwait”

Así es como informó la prensa británica sobre el incidente:

Un programa de guerra psicológica increíble y altamente clasificado que utiliza técnicas de proyección de “Sonidos Silenciosos” ha sido desplegado con éxito.

La oportunidad de utilizar esta tecnología se presentó cuando el sistema de mando y control militar de Saddam Hussein fue destruido.

Las tropas iraquíes fueron obligadas a utilizar las emisoras de radio de FM comerciales para transmitir órdenes codificadas, que se emiten en la frecuencia de 100 MHz. El equipo de operaciones psicológicas de Estados Unidos estableció su propio transmisor FM portátil, que utiliza la misma frecuencia, en la ciudad desierta de Al Khafji. Este transmisor de EE.UU. acabó dominando a la emisora local iraquí. Fue así como, junto con música patriótica y religiosa, la operación consiguió transmitir “órdenes militares vagas, confusas y contradictorias así como otra información destinada a confundir a las tropas”.


Sin embargo, mientras desorientaban a los soldados a través de la emisora, los norteamericanos desplegaban una tecnología mucho más poderosa, con un efecto subliminal.

Un sofisticado sistema electrónico diseñado para “hablar” directamente en la mente del oyente; alterar y arrastrar sus ondas cerebrales, manipular los patrones electroencefalográficos de su cerebro y así implantar artificialmente estados emocionales negativos : sentimientos de miedo intenso, ansiedad, desesperación y desesperanza fueron proyectados en la mente de los soldados iraquíes. Este sistema subliminal increíblemente eficaz no sólo induce a las personas a sentir determinadas emociones; de hecho, literalmente implanta esas emociones en la mente de los objetivos, haciéndolas sentir como si fueran algo propio.

¿Esto es posible? ¿Es una fantasía?

Bien, lo cierto es que los militares norteamericanos han admitido la existencia de esta tecnología en un documento desclasificado del Ejército titulado “Efectos biológicos de las armas selectas no letales”; dicha admisión se produjo tras una solicitud de liberación de información (FOIA o Freedom of Information Act) en respuesta a una solicitud relativa a los efectos auditivos de microondas en el año 2006.

Bajo el título “audición por microondas”, el documento analiza el uso de pulsaciones en campos de radiofrecuencia para proyectar comunicaciones directamente en el cerebro de un objetivo.


Al año siguiente, DARPA ( La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa), dio a conocer sus planes para un “Proyector Sónico”, tal y como informó la revista de tecnología Wired:


El proyector Sónico se ha diseñado para ser un sistema que, utilizando transductores de tecnología acsútica de alta potencia y algoritmos de procesamiento de señales, pueda dar lugar a un sonido que parezca provenir de todas partes, pero que solo escuche un objetivo concreto dentro de su cabeza

Este tipo de tecnología también es conocida como armamento de la “voz de Dios” y dispositivos de este tipo, ya hace décadas que están en funcionamiento.
Estos son solo algunos ejemplos de tecnologías conocidas y que probablemente ya están anticuadas.

Conociendo la velocidad a la que se desarrolla la tecnología actualmente, no podemos ni imaginar lo que ya puede haberse desarrollado al respecto.


Lo más terrorífico del asunto, es que, sabiendo que existen este tipo de tecnologías capaces de proyectar voces imaginarias en tu cabeza y hacértelas escuchar como si fueran algo completamente real, nadie puede estar a salvo de ello.


Cuando una persona afirma sentir voces dentro de su cabeza, automáticamente es considerado un loco y es diagnosticado con esquizofrenia u otra enfermedad mental; es ampliamente medicado y su vida, probablemente queda destruida.

Así pues, ¿no es un método perfecto para sacarse de en medio a personas incómodas? ¿No es un método idóneo para inducir a determinadas personas a cometer crímenes o asesinatos y hacerlas pasar por locas?

¿Cuántas cosas se pueden conseguir con tecnologías de este tipo, que encima no dejan ni rastro?


Pero más allá de las evidentes aplicaciones militares, en el campo del espionaje o a la hora de provocar atentados de falsa bandera, lo cierto es que este tipo de tecnologías abren las puertas a que, si en un futuro cercano se hacen públicas, nos lleven a vernos obligados a escuchar anuncios dentro de nuestro cerebro.


Quizás empiecen como advertencias de seguridad en el metro, con voces proyectadas en nuestro cerebro diciéndonos cuando nos acerquemos demasiado al borde del andén: “pasar de esta línea puede resultar peligroso para su seguridad”.

Más adelante podrían extenderse a otro tipo de advertencias o apuntes de seguridad localizadas en zonas concretas y entonces no tardaríamos en escuchar una voz dentro de nuestra cabeza advirtiéndonos del peligro del tabaco cuando encendiéramos un cigarrillo o de no conducir un coche cuando tomáramos unas copas en un pub.

Y de ahí a que se conviertan en anuncios privados de productos, proyectados en el interior de nuestras cabezas, solo habría un paso.

Aunque lo parezca, esto no es una fantasía.

Corremos el peligro real de vivir en un futuro repleto de anuncios selectivos, destinados a individuos concretos, con voces que penetrarán en tu cerebro y que solo escucharás tú, vendiéndote productos que solo te interesarán a tí o dándote consejos o instrucciones para que obedezcas a la ley.

Decían que la mente sería nuestro último refugio, pero parece que ni tan solo eso nos van a dejar…