Unos cuantos ejemplos psicológicos recopilados por Joan Tudela, de los cuales se desprende y considero como análisis personal que debemos conservar nuestra individualidad, ser conscientes, accionar y buscar nuestra verdad, pues cuando un solo individuo rompe con las masas, esto da pie a que los otros muestren la intención de hacerlo. Por todo esto creo que debe haber algo que se llame liderazgo.
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viernes, 22 de enero de 2016
El experimento del ascensor
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martes, 14 de octubre de 2014
La Operación cabalística de Un Curso de Milagros: su canalizadora era parte del Proyecto MK Ultra - See more at: http://www.rafapal.com/?p=27752#more-27752
¿Te imaginas que una persona que piense que nadar es un pecado te intente dar clases de natación?
Absurdo, ¿verdad?
¿Te imaginas que una persona que desprecie la Verdad se haga periodista?
¿Te imaginas que una persona que desprecie al Ser Humano se haga médico?
Bueno, pues un absurdo tan grande es que una persona que considere que “juzgar es malo” pretenda opinar de algo, de cualquier cosa, por la sencilla razón de que “juzgar es formar una opinión sobre una persona o cosa”.
A lo largo de todos estos años en los que, como sabéis, he conocido a fondo el movimiento New Age, he tenido muchísimo contacto con personas que siguen el “Curso de Milagros” (y de hecho, unas cuantas de mis amigas y amigos son seguidores de este famoso libro, y aprecio sinceramente a muchas de ellas). He visto, por tanto, las repercusiones en la psique de mucha gente de buen corazón pero con una “dualidad” bastante señalada; al igual que el pueblo judío parecen regidos por un orden mental “particular”.
A lo largo de estos años, como digo, he hojeado alguna vez este libro pero nunca me he planteado investigar sobre él: lo que me ha llevado a ello ha sido el “fenómeno Enric Corbera”.
Y ahí me encontrado con la base del fenómeno “juzgar es malo” que es un auténtico cáncer de la New Age y que ha dejado a la Humanidad en manos de psicópatas sin posibilidad de juzgarlos ni criticarlos, por tanto. ¡Precisamente los políticos piensan de la misma forma que los seguidores del Curso de Milagro: nadie les puede juzgar! ¡Ellos son dios! ¡Tienen la misma moral!
Mucha atención a estos párrafos del Curso de Milagros, algunas de cuyas frases destaco en negrita.
1. Los juicios, al igual que los demás mecanismos mediante los cuales se mantiene vigente el mundo de las ilusiones, es algo que el mundo no entiende en absoluto. 2De hecho, se les confunde con la sabiduría y se usan como sustituto de la verdad. 3Tal como el mundo usa el término, un individuo es capaz de tener “buen” juicio o “mal” juicio, y su educación tiene como objeto reforzar el primero y minimizar el segundo. 4Existe, no obstante, una gran confusión con respecto a lo que significan estas categorías. 5Lo que es “buen” juicio para uno, es “malo” para otro. 6Lo que es más, una misma persona puede clasificar la misma acción como muestra de “buen” juicio en una ocasión y de “mal” juicio en otra. 7Tampoco puede enseñarse realmente un criterio consistente para determinar lo que son estas categorías. 8En cualquier momento, el estudiante puede estar en desacuerdo con lo que su supuesto maestro dice acerca de ellas, o el maestro mismo puede ser inconsistente en lo que cree. 9″Buen” juicio, en este contexto, no significa nada. 10″Mal” juicio tampoco.
[Está afirmando el relativismo moral de que no hay una realidad objetiva que se pueda juzgar. ¡Que se lo digan a Bárcenas, Blesa, Bush y los banqueros que roban y financian el terrorismo, verdad, señor Corbera?].
2. Es necesario que el maestro de Dios se dé cuenta, no de que no debe juzgar, sino de que no puede. 2Al renunciar a los juicios, renuncia simplemente a lo que nunca tuvo. 3Renuncia a una ilusión; o mejor dicho, tiene la ilusión de renunciar a algo. 4En realidad, simplemente se ha vuelto más honesto. 5AI reconocer que nunca le fue posible juzgar, deja de intentarlo. 6Esto no es un sacrificio. 7Por el contrario, se pone en una posición en la que el juicio puede tener lugar a través de él en lugar de ser algo que él emite por su cuenta. 8Y este juicio no es ni “bueno” ni “malo”. 9Es el único juicio que existe, y es sólo uno: “El Hijo de Dios es inocente y el pecado no existe”.
[Apabullante oxímoron: "no es que no debas juzgar" (porque no hay moral y nadie te puede decir lo que está bien y lo que está mal) sino que "no puedes" y "renuncias a lo que nunca tuviste". ¡Genial! ¡Cómo vas a renunciar a algo que nunca tuviste? "Renuncia a una ilusión o, más bien, renuncia a la ilusión de renunciar a algo". ¡Y eso le vuelve más honesto! ¡Renunciar a diferenciar el bien del mal te vuelve más honesto! ¡Acojonante! Pero atención a lo siguiente. "Se pone en una posición en la que el juicio puede tener lugar a través de él en lugar de ser algo que él emite por su cuenta". O sea, que al final sí que hay alguien que juzga pero no eres tú. ¡Ajajjá! "Y este juicio no es ni bueno ni malo". ¡Toma ya! ¡Otra contradicción como un piano! Si el juicio es, por definición, la discriminación entre el bien y el mal "¿cómo no va a ser ni bueno ni malo?". Pues seguidamente te lo aclara: "El hijo de Dios es inocente y el pecado no existe". Toma ya. ¿Cómo se atreven a mezclar estos dos conceptos tan alejados puesto que fueron los malos los que precisamente asesinaron a Jesucristo! Bueno, lo aprenderéis unos párrafos más abajo pero os adelanto que tiene que ver con la exculpación, precisamente, de aquellos que ordenaron asesinar a Jesucristo].
3. El objetivo de nuestro programa, a diferencia del objetivo del aprendizaje del mundo, es el reconocimiento de que juzgar, en el sentido usual, es imposible. 2Esto no es una opinión sino un hecho. 3Para poder juzgar cualquier cosa correctamente, uno tendría que ser consciente de una gama inconcebiblemente vasta de cosas pasadas, presentes y por venir. 4Uno tendría que reconocer de antemano todos los efectos que sus juicios podrían tener sobre todas las personas y sobre todas las cosas que de alguna manera estén involucradas en ellos. 5Y tendría que estar seguro de que no hay distorsión alguna en su percepción, para que sus juicios fuesen completamente justos con todos sobre los que han de recaer ahora o sobre los que hayan de recaer en el futuro. 6¿Quién puede hacer eso? 7¿Quién, excepto en delirios de grandeza, pretendería ser capaz de todo esto?
—————
Yo me pregunto: si no hay Maestro ni tampoco juicio de lo que está bien ni de lo que está mal, ¿con qué autoridad moral (diferencia del Bien del Mal) tiene derecho a decir el señor Corbera* a sus pacientes que se separen, que su enfermedad proviene de no sé qué trauma de la infancia, que te tienes que separar de tu esposo o, en fin, cobrar miles de euros por sus cursos? ¿Vas a pagar dinero a alguien para quien “dar su opinión sobre cualquier cosa es algo malo”? ¿Cómo puedes enseñar entonces si tu opinión no es importante? ¡Deberías estar callado el resto de tu vida!
Como acabáis de leer, El Curso de Milagros sostiene sin ambage alguno, que el Ser Humano no tiene capacidad para conocer la Verdad ni por tanto está capacitado para discriminar el Bien del Mal, luego está incapacitado para opinar DE NADA!!
¿Cómo coño -con perdón- se puede tener la inmensa caradura de convertirse en un gurú explicando el origen de los males de una persona si esa misma persona descree no sólo de la capacidad de discriminar el bien del mal (juzgar) sino, más allá, de la existencia del Mal mismo? ¿Acaso no es la palabra “mal” un sinónimo de “enfermedad”?
[Me he quedado alucinado con la expresión "Maestro de Dios": simplemente, no tengo palabras, me suena demasiado descaradamente luciferino para darle crédito y que nadie se haya dado cuenta antes de ello. Lo dejo como un error de traducción].
Lo que me encanta es el comienzo del tercer párrafo: ¡Para enmarcarlo! “El objetivo de nuestro programa, a diferencia del objetivo del aprendizaje del mundo, es el reconocimiento de que juzgar, en el sentido usual, es imposible. 2Esto no es una opinión sino un hecho”. ¡Toma ya! ¡Y se queda tan ancho! Si no es una “opinión”, es una revelación divina, obviamente. ¿De dónde procedió esta revelación?
En este momento es cuando debo hacer un paréntesis.

La psicóloga judía que canalizó “Un curso de Milagros” era parte del Proyecto MK Ultra porque colaboró con el psicólogo responsable de uno de esos “subproyectos”
Es muy probable que desconozcáis que la señora que canalizó “El Curso de Milagros” era una psicóloga judía de la familia de los Cohen (los rabinos descendientes de Aarón) que cambió su apellido Cohn al casarse por el de Shucman, y trabajó con el también psicólogo clínico William Thetford que estuvo involucrado en el Proyecto Bluebird de control mental, dentro del mítico Proyecto MK Ultra.
De acuerdo al curriculum de Thetford, desde 1971 hasta 1978 fue profesor de psicología médica y no cualquiera: durante esos años lideró el proyecto de investigación “teoría de la personalidad”, un subprograma de la CIA perteneciente al MK ULTRA. Estas fechas se ajustan perfectamente al nacimiento de Un Curso de Milagros, puesto que su “canalización” habría tenido lugar entre 1965 y 1972. Fue durante esos años que la judía Cohen-Schucman afirma haber canalizado a Jesús para escribir “Un Curso de Milagros”, lo que demuestra sin duda alguna que formó parte de un Proyecto de Control Mental de la población. (Por cierto, ¿no os parece un poco raro que una judía afirme haber canalizado a Jesucristo?).
Umm, la cosa va encajando, ¿verdad?
Continúo leyendo estos párrafos seleccionados y me encuentro que he pecado de inocente al creer que la expresión “Maestro de Dios” era un error de traducción, pues lo vuelve a repetir en el punto 5.
5. Abandona, por lo tanto, todo juicio, no con pesar sino con un suspiro de gratitud. 2Ahora estás libre de una carga tan pesada, que sólo podría haberte hecho tambalear y caer debajo de ella. 3Y todo era una ilusión. 4Nada más. 5Ahora el maestro de Dios puede levantarse aliviado y marchar hacia adelante con paso ligero. 6Mas éste no es su único beneficio. 7Su sensación de preocupación ha desaparecido, pues no tiene ninguna razón para ello. 8La ha abandonado, junto con sus juicios. 9Se entregó a Aquel en Cuyo juicio ha elegido ahora confiar, en lugar del suyo propio. 10Ya no comete errores. 11Su Guía es infalible. 12Y donde vino a juzgar, ahora va a bendecir. 13Donde ahora ríe, antes venía a llorar.
¿Alguien recuerda qué religión proponía que sus sacerdotes dieran lecciones a Dios?
¡Bingo! ¡El Talmud babilónico!
Este párrafo es tremendamente consistente con la actitud de los seguidores de El Curso de Milagros ante la vida: la autosuficiencia en lo que dicen como si tuvieran la palabra “revelada” a pesar de que, en principio, no están autorizados a hablar de nada (puesto que no creen en el juzgar). “¡No cometen errores! ¡Su guía es infalible!” ¿Cómo es posible?
Muy sencillo: al matar el juicio, han matado su conciencia y se creen Dios, de manera que esa otra entidad que les otorga el calificativo de “Maestro de Dios” ha tomado posesión de sus actos.
Por eso muchos encontraréis que, cuando contradecís con argumentos sólidos a una persona que sigue El Curso de Milagros, entra en cólera y casi que echa espumarajos por la boca. Haced la prueba: decidles que os explique cómo es posible que puedan opinar sobre algo o pretender llevar la razón si no creen en el juicio.
Como era de esperar, la extendidísima paranoia de que nuestro “Yo” es malo por la naturaleza (El mítico “Ego”) es producto de esta enseñanza talmúdica al igual que esa otra propagada por el rabino Sigmund Freud llamada “psicoanálisis” (en realidad, El Curso de Milagros desciende de ese Talmud 2.0 que es el psicoanálisis).
1. Las ilusiones no perdurarán. 2Su final es indudable y eso es lo único que es seguro en su mundo. 3Por eso es por lo que es el mundo del ego. 4¿Qué es el ego? 5El ego no es más que un sueño de lo que en realidad eres. 6Un pensamiento de que estás separado de tu Creador y un deseo de ser lo que Él no creó. 7El ego es un producto de la locura, no de la realidad. 8Es tan sólo un nombre para lo innombrable. 9Un símbolo de lo imposible; una elección de opciones que no existen. 10Le damos un nombre sólo para que nos ayude a entender que no es más que un pensamiento ancestral según el cual aquello que se ha inventado es inmortal. 11Mas ¿qué podría proceder de ello, excepto un sueño que, al igual que todos los demás sueños, tan sólo puede terminar en la muerte?
El absurdo metafísico que envuelve esta filosofía se descubre en la primera frase del siguiente párrafo.
“Qué es el ego? 2El ego no es nada, pero se manifiesta de tal forma que parece ser algo”.
¿Cómoooo? ¿Alguien me puede explicar semejante soplapollez? ¿Si “el ego no es nada”, entonces de qué cojones estamos hablando? ¿Quién está emitiendo opiniones y clases magistrales?
Ved cómo lo contesta en las siguientes frases.
3En un mundo de formas no se puede negar al ego, pues sólo él parece real. 4Mas ¿podría el Hijo de Dios tal como su Padre lo creó morar en una forma o en un mundo de formas? 5Si alguien te pide que definas al ego y expliques cómo se originó, es porque cree que el ego es real e intenta, por definición, asegurarse de que su naturaleza ilusiva quede oculta tras las palabras que parecen otorgarle realidad.
¡Estupendo! ¡Sólo el ego parece real pero si alguien te pide que lo definas y expliques es porque cree que es real pero su naturaleza alusiva queda oculta tras las palabras que parecen otorgarle realidad!
¡Tremendo! ¿Alguien puede decirme de qué coño está hablando?
Sinceramente, a mí solo se me ocurre una: el Demonio. El Ego es el Demonio. Como “Ego” significa “Yo”, y nuestro yo es malo, entonces todos estamos poseídos pero, como dice el Curso, es mejor no intentar descubrir qué es. ¡Claro!
¿Solución?
Desaparece “tú” y dejáte ser poseído por esa entidad.
Ahora bien, ¿quién ha dicho que Dios posea a nadie? Dios es quien nos ha dado el libre albedrío para que lo utilicemos según nuestra conciencia, nuestra conciencia del bien y del mal. De tal manera que, cuando más Tú seas, más te acercarás a Dios, porque en realidad tu esencia es divina.
El Curso de Milagros propone exactamente lo contrario. Te dice que puesto que tu esencia es mala (Ego) debes desaparecer, dejar de intentar discernir la verdad y abandonarte en la posesión espiritual…
La cabalística forma en la que está escrito hace que uno se pierda en las palabras del Curso de Milagros, razón por la cual, es bastante comprensible que mucha gente haya caído en esta trampa. Por ejemplo, cuando dice lo siguiente:
“Ninguna definición que se haya hecho de una mentira puede hacer que ésta sea verdad”.
“Definir una mentira” es una gloriosa trampa del lenguaje. En realidad, está diciendo que la mentira es inaprensible, que la verdad no puedes apresarla.
Seguidamente, después de decir que “es imposible definir la mentira” ¡se pone a definir el ego!
4. No podemos formular realmente una definición de lo que es el ego, pero sí podemos decir lo que no es. 2Y esto lo podemos ver con perfecta claridad. 3Basándonos en eso podemos deducir lo que es. 4Observa su opuesto y verás la única respuesta que tiene sentido.
5. A lo opuesto al ego, desde cualquier punto de vista -origen, efectos y consecuencias- le llamamos milagro. 2En él encontramos todo lo que no tiene que ver con el ego en este mundo. 3El milagro es lo opuesto al ego, y sólo en él podemos observar lo que era el ego, pues en él vemos lo que éste aparentemente hacía; y la causa y sus efectos no pueden sino seguir siendo una misma cosa.
¡Acabáramos! ¡Lo opuesto al ego es el milagro! ¡De ahí el curso de milagros! ¡Es un libro que te enseña a hacer magia ¡cuando tú renuncias a tu alma y dejas tu sitio a Lucifer! ¡Cábala pura!
En el siguiente párrafo lo aclara. Fijaos en las frases 2 y 3.
6. Donde antes había oscuridad, ahora vemos luz. 2¿Qué es el ego? 3Lo que antes era la oscuridad. 4¿Dónde está el ego? 5Donde antes estaba la oscuridad. 6¿Qué es ahora y dónde puede encontrársele? 7No es nada y no se le puede encontrar en ninguna parte. 8Ahora la luz ha llegado, y su opuesto se ha ido sin dejar ni rastro. 9Donde antes había maldad, ahora hay santidad. 10¿Qué es el ego? 11Lo que antes era la maldad. 12¿Dónde está el ego? 13En una pesadilla que sólo parecía ser real mientras la estabas soñando. 14Donde antes había crucifixión ahora está el Hijo de Dios. 15¿Qué es el ego? 16¿Quién tiene necesidad de preguntar? 17¿Dónde está el ego? 18¿Quién necesita ir en busca de ilusiones ahora que los sueños han desaparecido?
PD: Haced la prueba: todas las personas que se creen Dios, afirman ser humildes (no tener ego). Y viceversa: todas las personas que afirman “no tener ego” se creen Dios.
PD 2: ¡Ojo! No critico que se den cursos a cambio de dinero, lo que juzgo a todas luces incomprensible e inmoral es que una persona que no cree en la realidad objetiva (“sólo mi mente es real”) tenga la inmensa cara de aconsejar o enjuiciar lo que debería hacer cada uno con su vida y ofrecer recetas para sus relaciones amorosas o familiares. ¡Si no crees en el juicio cómo te atreves a a opinar sobre la conveniencia o no de los comportamientos y relaciones ajenas! ¡Si no crees en la realidad objetiva, cómo vas a ser capaz de ver o analizar lo que les pasa a los demás con un criterio sano? ¡Renunciaste -implícitamente- a esa cualidad cuando consideraste que la capacidad de discernir el bien del mal era el peor pecado! (Tiene cojones la cosa, por cierto).
Considero que gran parte de la información que maneja y expone Enric Corbera (pero que en realidad no es suya, sino que bebe de las fuentes de Greg Braden, el doctor Hamer y el francés Christian Fleche que fue con quien se formó y que le hizo renunciar a la marca “biodescodificación” por su falta de lealtad) es correcta, útil y beneficiosa pero, como siempre, llevar las cosas a su extremo conduce a la deformación de la verdad y, sobre todo, la doble moral de que es malo tener moral y al mismo tiempo él se permita dar recetas de vida que otros creen que es poco menos que la Verdad Revelada, convierten su negocio, se llame como se llame, en una secta, pura y dura, al 100%.
Y lo fundamento: se entiende por “secta” a un movimiento en el cual los adeptos carecen de la capacidad para discernir lo que está bien y está mal y sus decisiones quedan por tanto en manos del gurú, que tiene una especie de conexión divina que los demás no tienen y le permite conocer la “verdad” (siempre y cuando los demás no sepan quién es el doctor Hamer, claro).
En otras palabras, que con una mano Enric Corbera puede estar mejorando -a corto plazo- la vida de “x” personas y fastidiando las de diez veces más (las víctimas del egoísmo de éstas personas que no creen en la capacidad de discernir el bien y el mal) con lo que, a medio plazo, esas personas acabarán recibiendo lo mismo que han sembrado.
¿El resultado? La destrucción de la humanidad: los valores compartidos.
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viernes, 12 de septiembre de 2014
Anarquismo
En verdad es difícil definir al anarquismo porque no se trata de ningún credo dogmático. Hay además muchos tipos de anarquismos (pacifistas, terroristas, individualistas, socialistas, organizacionistas, anti-organizacionistas, sindicalistas, tolstonianos, etc.).
Si tuviéramos que buscar un denominador común, podría decirse que se trata de una concepción ética y política que se rebela contra todo tipo de autoridad del hombre sobre el hombre. Más allá de las pequeñas diferencias que existan entre los distintos anarquistas (y distintos anarquismos), es preciso entender que en el fondo todos buscamos lo mismo y que es mejor la asociación a la confrontación.
El anarquismo es sin dudas la corriente política sobre la cual se han vertido la mayor cantidad de mentiras. Estas deformaciones de la realidad son un concomitante lógico: a las estructuras de poder les interesa impedir el entendimiento del anarquismo ya que éste es contrario a las mismas, es por ello que recurren a la deformación y la demonización. Se utiliza el término anarquía como sinónimo de desorden y caos, se describe a los anarquistas como terroristas; toda esta manipulación del psiquismo humano crea, en fin, un “imaginario colectivo” y se justifica, así, el discurso del orden y el poder.
Etimológicamente la palabra anarquía deriva del griego: a, negativo, y arkhein, autoridad. El anarquismo no es una idea muy difícil de comprender, básicamente quiere decir dirigir la propia vida en lugar de ser gobernado por otros. No se trata de una cuestión “filosófica” sino del sentido común. El anarquismo no es algo que pueda ser “creado” por los intelectuales. Incluso critica a los intelectuales diciendo que tienden a hacer que las cosas fáciles parezcan difíciles por razones de dominación y de privilegio personal, de manera tal que se vuelven personas importantes diciendo cosas que nadie entiende.
JUSTICIA
Con respecto a la justicia, las sanciones autoritarias no consiguen solucionar conflictos; las prisiones, lejos de proporcionar bienestar, aniquilan todas las cualidades y capacidades que hacen que el hombre viva en sociedad. Ante esta situación los escépticos podrían afirmar que una sociedad sin la autoridad de un magistrado viviría en el caos y en cierta forma tendrían razón, es un error confundir al anarquismo con una utopía en donde no existen los conflictos, pero también es cierto (y lo podemos ver con facilidad) que los legisladores, los jueces y las prisiones no solucionan los problemas de la sociedad. La diferencia radica en las vías para solucionar esos conflictos: si por medios argumentativos o por medios contraprestatarios y/o coactivos. El delito no se elimina por medio de la represión, “si queremos eliminar el crimen, debemos eliminar las condiciones que lo hacen posible”.
Podemos concluir, entonces, que el anarquismo critica al libre albedrío teológico y afirma que, ya que el hombre no es más que el resultado de su medio, “no existe otra política criminal honesta que la generación de las condiciones sociales que tornen improbable el crimen”.
Para el anarquismo no hay un solo contrato establecedor de un Estado que quite la libertad; sino que los hombres, en ejercicio de su libertad de asociarse, celebran una multiplicidad de contratos que conforman, mediante su “espontáneo movimiento”, el Derecho.
PROPIEDAD
La palabra propiedad puede ser utilizada con distintos significados. Si le preguntáramos a un conocido anarquista ¿qué es la propiedad? Nos respondería inmediatamente “¡la propiedad es el robo!”. La obra de Proudhon está dedicada a demostrar que la propiedad es imposible, en ella critica la santificación que hacen del derecho de propiedad los juristas como Pothier y demuestra como la propiedad es lo que da origen al Estado y al Derecho.
La propiedad es madre de la desigualdad: de la civil (explotación del trabajo ajeno) y de la política (gobierno del hombre sobre el hombre).
¿Puede haber igualdad existiendo la propiedad? ¡Claro que no! Aún cuando todos fuéramos propietarios de lo mismo no habría igualdad puesto que las necesidades de los hombres no son siempre iguales. Entonces, si hiciéramos esto, tendríamos personas que no serían satisfechas y otras que por el contrario gozarían de un excedente y acumularían riqueza; es ahí en donde la propiedad genera la desigualdad. La propiedad da el derecho de exclusión de la cosa propia y esto atenta contra la igualdad; la propiedad mata la sociedad y es por ello necesario que la sociedad mate la propiedad.
El anarquismo se opone a la propiedad, ésta no debe existir. Como remedio contra la misma Proudhon presenta la ocupación, así nos dice: “La ocupación no sólo conduce a la igualdad, sino que impide la propiedad”. Este autor otorga al ocupante la calidad de poseedor y usufructuario de la cosa, excluyéndolo de la propiedad de la misma e imponiéndole la obligación de conservación de ésta. Y, a diferencia del propietario que tiene el derecho de abusar de la cosa, el ocupante sólo puede servirse de ella en la medida de su necesidad.
Los anarquistas encuentran en la propiedad el origen de todos los males y es por ello que concluyen afirmando que suprimiendo la propiedad y conservando la posesión desaparecerán los privilegios y la servidumbre, se cambiará la ley, el gobierno, la economía y las instituciones; y se logrará, así, eliminar el mal de la tierra.
ESTADO
El Estado niega la libertad, la igualdad y la fraternidad: la primera con el Derecho que se dedica a reprimirla; la segunda con la propiedad que otorga el derecho de exclusión; y la tercera con la educación (formal) que prepara a las personas desde pequeñas para ser enemigos mutuos. Veremos ahora la gran negación de todo ideal libertario y de la vida anarquista: el Estado.
Un anarquismo extremo o “puro” se opone a todo tipo de institución jerarquizada como por ejemplo la familia, la escuela, la fabrica, la iglesia y el Estado. Sin embargo, hay tantos anarquismos como anarquistas, pero en lo que todos los anarquistas coinciden es en la abolición del Estado.
Existen dos tipos de teorías que intentan explicar el origen del Estado: la teocrática y la contractualista; estas doctrinas, lejos de discrepar, se complementan. La primera señala que el Estado es la representación terrenal de Dios y la segunda lo legitima en un pacto social necesario para la protección de la humanidad.
Para los anarquistas (excepto los tolstonianos) Dios no es más que una invención del hombre para justificar la explotación humana; es el hombre quien crea a Dios a su imagen y semejanza para adueñarse de él. Los intermediarios divinos que son dueños de la palabra del Señor se encargan de gobernar y dirigir en su nombre a la especie humana, por esto mismo es que Bakunin afirma que no existe ni puede existir Estado sin religión.
Para la teoría contractualista el Estado surge producto de un pacto social necesario para restringir los derechos naturales de las personas. Ésta limitación de los derechos y libertades se hace necesaria para los contractualistas debido a que tienen una concepción antropológica negativa del hombre pre-Estado. De esta manera, el Leviatán surgiría del temor que existe entre los hombres con la función de hacer seguro ese miedo; esto lo logra mediante la creación de un Derecho positivo represor y la utilización de la prisión como medio de “reeducación” y, principalmente, de aislamiento de aquellos que no respetan la norma.
Los anarquistas arremeten contra la tesis contractualista. El Estado no surge de un pacto entre hombres libres, sino de la imposición violenta de un grupo organizado de hombres fuertes que someten a los mas débiles y los gobiernan manipulando el miedo (Nietzche). El Estado contraría sus propios fundamentos, es el “agresor supremo” y su naturaleza no es persuadir, sino imponer y obligar.
Aunque el Estado es la negación misma del anarquismo, en la actualidad hay anarquistas, que influenciados por las catastróficas consecuencias del achicamiento estatal producto del neoliberalismo económico, afirman que al corto plazo los anarquistas deben proteger al Estado ya que es éste el único capaz de impedir el abuso de los capitalistas privados y asegurar una mejor transición al anarquismo (Chomsky).
Esta corriente de pensamiento es altamente cuestionable desde la óptica anarquista. Chomsky se equivoca al confundir el achicamiento estatal con la desaparición del Estado. El neoliberalismo, lejos de dar vida al triangulo virtuoso (libertad, igualdad y fraternidad), se dedicó a profundizar más aún sus vicios, y el Estado neoliberal fue cómplice de esto. Aún cuando fue un Estado mínimo siguió protegiendo la propiedad privada, sancionando leyes represivas y estableciendo la educación formal; aún cuando aparentó estar ausente estuvo más presente que nunca, negando, como siempre, la libertad, igualdad y fraternidad.
CONCLUSIÓN
Estaría bueno que meditemos sobre la propuesta anarquista, y que sea cada uno quien saque sus propias conclusiones. Sin embargo me permito hacer una reflexión final sin ánimos de influenciar ni convencer.
A primera vista parece que el anarquismo es un imposible pero, sin darnos cuenta, no hace mucho tiempo fuimos testigos de lo que pudo ser una revolución anarquista: en diciembre de 2001 se vivió en la Argentina un momento único en su historia en donde integrantes de distintos sectores sociales hicieron a un lado las banderas políticas y se unieron para dar un claro mensaje contra-poder en el grito de “que se vayan todos”; este grito no se quedó sólo en una manifestación en plaza de mayo, se convirtió en asambleas barriales y en mercados alternativos conocidos como “ferias del trueque”. Por desgracia el Estado se dedicó a ahogar este grito, primero a través de la represión policial en las manifestaciones de aquel diciembre y luego haciendo sentir el temor de que si la protesta prosperaba volvería aquel pasado terrible de la década del 70 (dictadura). Y, una vez más, el Estado se impuso por la fuerza y el miedo.
La palabra anarquía suele ser utilizada para significar caos, terror y desorden; sin embargo no se la utiliza como sinónimo de libertad, igualdad y fraternidad. La inadecuada educación y la desinformación son el principal obstáculo a vencer si el anarquismo desea prosperar. Muchas personas no saben lo que es esta forma de vida y pertenecen a ella sin siquiera darse cuenta. Es fundamental la tarea de los anarquistas que deben informar de aquello que las escuelas no enseñan o enseñan mal y los medios de comunicación callan o deforman. Una buena educación está destinada a crear independencia en el pensamiento, y a otorgar un sentido crítico y reconstructivo de la realidad. Una buena educación no es la que imparte la escuela en donde el conocimiento se recibe por obligación, sino, en donde se recibe como el mejor de los regalos (Einstein)
Aunque sean muchos los anarquistas y muchos los anarquismos quienes se sientan anarquistas deben dejar de lado las pequeñas diferencias que tienen con sus compañeros y poner el acento en las similitudes para recorrer todos el mismo camino; de lo contrario la anarquía nunca podrá prosperar.
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EL ENEMIGO PÚBLICO NÚMERO UNO
El Sistema lo odia.Es su principal enemigo y representa la principal amenaza para su existencia.No se trata de una figura en concreto, de una ideología o de una creencia, sino más bien de un concepto, en cierto modo difuso.Mucha gente quizás no lo crea, pero reconciliarnos con este simple concepto y otorgarle el valor que le corresponde, es el primer paso que debemos dar para cambiar el mundo que nos rodea.Estamos hablando del concepto de individualidad en cualquiera de sus múltiples representaciones.De hecho, si nos fijamos bien, veremos que durante siglos hemos vivido una auténtica cruzada psíquica contra la palabra “individuo” y el concepto de “individualidad”.Y esta lucha encarnizada ha dejado señales, auténticas cicatrices en la propia lengua y en la forma de pensar de todos y cada uno de nosotros.PERVERSIÓN DEL LENGUAJE Y DE LOS CONCEPTOSAsí ha sido como, por ejemplo, se ha extendido la idea absolutamente errónea de que vivimos en una “sociedad individualista”.Alguna gente repite este argumento como un loro amaestrado, afirmando que “el individualismo es la causa de las injusticias, desequilibrios y abusos que sufrimos en nuestra sociedad”Curiosamente, este argumento se fundamenta en una perversión inconsciente del lenguaje, que consiste en la identificación de la palabra y el concepto “individualismo” con algo tan negativo como el “egoísmo”, la “insolidaridad” o la “falta de empatía” hacia los demás.Pero, ¿cual es realmente el significado de la palabra “individualismo”?Busquemos la definición de la RAE al respecto.INDIVIDUALISMO: tendencia a pensar y obrar con independencia de los demás o sin sujetarse a normas generales//tendencia filosófica que defiende la autonomía y supremacía de los derechos del individuo frente a la sociedad y el EstadoAsí pues, ¿Dónde está el egoísmo en esta definición?¿Dónde está la falta de empatía hacia los demás?¿Donde está la insolidaridad, la injusticia o el abuso?¿Defender tu independencia y tu soberanía personal implica necesariamente ser egoísta y hacer daño a las demás personas?Entonces, si es así y siguiendo el mismo hilo de razonamiento, no defender tu poder personal y tu propio criterio y renunciar sumisamente a ellos convirtiéndote en un borrego adoctrinado, te convierte en alguien “bondadoso”, ¿no?
Como podemos ver, el Sistema ha generado hábiles mecanismos lingüísticos inconscientes que nos han llevado a identificar el concepto de individualismo con algo puramente negativo y egoísta.Un reflejo claro de la programación mental sutil a la que todos estamos sometidos.Y no solo eso. Mediante esta programación sutil, el concepto de “individuo” se ve sometido a constantes ataques, hasta el punto de convertirlo casi en un sinónimo de “criminal”.Solo hace falta ver el bombardeo incesante que sufrimos por TV o en el cine, a través de miles de películas y seriales televisivos centrados en psicópatas solitarios, individuos “mal programados por la sociedad”, que inmisericordes, se dedican a violar y despedazar a sus semejantes.¿Cuántas veces habéis visto en la ficción a un personaje aislado de la sociedad, con una forma de pensar propia y radicalmente diferente y que sea “el bueno de la película” y no sea presentado como un chiflado?
Muy pocas, seguro.Y este argumentario de ficción se ve reforzado por la mitología creada en el mundo real, plagada de “lobos solitarios”, “individuos obsesionados y fanatizados” que tirotean a inocentes o acaban con la vida de grandes personajes.Martín Luther King, J.F. Kennedy, el propio Lee Harvey Oswald, Robert Kennedy, Olof Palme, John Lennon…todos ellos supuestamente asesinados por individuos enloquecidos que “actuaban por su cuenta”.El argumento del asesino individual que actúa por cuenta propia se ha convertido en un auténtico comodín a la hora de encubrir las más oscuras conspiraciones.Un clásico que parece que nunca pasará de moda.
Indudablemente, los criminales solitarios y antisociales existen.No decimos que no sea así.
¿Pero cuantos crímenes se cometen alrededor del mundo en nombre de grandes ideales, de la democracia o de las ganancias económicas, siguiendo leyes, reglas o preceptos religiosos socialmente aceptados?¿Las guerras y las injusticias que ha sufrido y sufre nuestro mundo tienen su raíz en individuos independientes?¿Realmente el individualismo es el causante de tanto dolor?
Si sumáramos el número de muertos causados por individuos que actúan por su cuenta a lo largo de toda la historia y los comparáramos con los causados en nombre de cualquier religión, patria o ideología, ¿que sucedería?Entonces, ¿porqué el mundo de la ficción dedica tantos esfuerzos al individuo malvado, encarnado en el típico psicokiller inadaptado?
¿QUIÉN ES ENEMIGO DE QUIÉN?Como decimos, mucha gente repite incesantemente que la sociedad moderna es demasiado “individualista”.Pero la realidad es precisamente la opuesta.El gran problema de nuestra sociedad es que no está formada por individuos libres e independientes, sino por enormes cantidades de borregos sin apenas criterio ni personalidad propia.En nuestro mundo el “individualismo” brilla por su ausencia.Lo que abundan son la hipocresía, el egoísmo y la insolidaridad más descarnadas, todas ellas perpetradas por auténticos ejércitos de pseudo-clones psicológicos, cada vez más difíciles de distinguir los unos de los otros.Individualismo, como se deduce de su definición, significa independencia de acción y dominio total sobre la propia mente y la propia existencia.Precisamente las actitudes que más ponen en peligro la pervivencia del Sistema.No son los individuos libres los que atacan el bienestar y la armonía de la sociedad, sino la sociedad, al servicio del Sistema, la que trata de aislar y eliminar a los individuos independientes como si fueran un cuerpo extraño, por el simple hecho de comportarse de forma diferente al rebaño.Esencialmente es la sociedad la que es enemiga del concepto de individualidad y no al revés.Sin embargo, el Sistema ha conseguido que un hecho tan obvio lo veamos invertido en el interior de nuestra mente, convirtiendo al agredido en agresor.De hecho, el Sistema, realiza esta tarea de inversión de la realidad de forma sistemática, tal y como indicamos en el artículo titulado LO QUE NADIE QUIERE VER¿CÓMO SERÍA UNA SOCIEDAD INDIVIDUALISTA?Pero si el mundo estuviera formado enteramente por individuos libres, independientes y librepensantes, ¿cuál sería la sociedad resultante?Para empezar, un individuo que acepta su propio poder y su libertad de acción y pensamiento, es básicamente, alguien que siente un profundo respeto por sí mismo.Y alguien que siente respeto por la expresión de su propia individualidad, es alguien que EN SU INTERIOR, alberga la base psicológica necesaria para respetar la individualidad de las personas que le rodean y todas las expresiones de ésta individualidad.Y es que el auténtico respeto por los demás, por su identidad diferenciada y por lo que son como individuos, no puede surgir de la obligación de respetarlos bajo amenaza de castigo o sanción.El respeto es algo interior que debe sentirse a nivel profundo, porqué en el fondo es una expresión de amor.Las leyes, las normas, la represión, el castigo o la mismísima educación basada en la repetición incesante de conceptos vacíos y buenas palabras no sirven para generar un respeto genuino por los demás.Es algo que podemos ver constantemente a nuestro alrededor: cuando desaparecen los órganos de represión y castigo, sale a la superficie la auténtica realidad oculta. Aquí es cuando aparecen todas las expresiones de insolidaridad y abuso más salvajes entre iguales, porqué el verdadero respeto por los demás individuos jamás existió.Para que ese respeto tenga una base real en nuestro interior, primero debe existir el respeto absoluto por la propia individualidad y todas sus expresiones de libertad.Pero eso es precisamente contra lo que lucha tan enconadamente el Sistema.De lo que podemos deducir, que el propio Sistema es el máximo garante del egoísmo, la insolidaridad y la falta de empatía, pues tales actitudes son las que hacen necesaria la represión constante ejercida por el propio Sistema para mantener el equilibrio y la convivencia social.Estamos pues, como tantas veces hemos dicho ya, ante una máquina psíquica que se retroalimenta, generando problemas a los que puede aportar sus propias “soluciones” represivas.LA BASE FUNDAMENTAL PARA UNA SOCIEDAD ENFERMAComo venimos diciendo, la sociedad programa a sus miembros para que no puedan construirse una identidad individual fuerte e independiente.No eres tú quien decide cómo eres, cómo piensas o en qué crees. Haces básicamente lo que la sociedad te ha dicho que debes hacer para no acabar aislado y acabas siendo lo que el Sistema ha decidido que seas, inculcándote sus normas y haciéndote desear, por encima de todo, que te clasifiquen en alguno de esos múltiples grupos prefabricados a los que creemos llegar a través de nuestra falsa “libertad de elección”.Así pues, los parámetros que utilizamos para juzgarnos a nosotros mismos siempre proceden del exterior; nunca llegamos a ser nuestros propios jueces y árbitros, siguiendo criterios y convicciones personales, sino que nos juzgamos a nosotros mismos mediante leyes inoculadas en nuestra mente por un Sistema exterior, fundamentadas en creencias, valores y anhelos que nos han sido inculcados desde pequeñitos.Estas normas inertes acallan nuestra propia voz interior y las consecuencias finales de ello es que, entre todos, acabamos construyendo una sociedad enferma.¿Por qué?Porque cuando dejamos de escucharnos a nosotros mismos por encima de todo y nos rebajamos ante normas externas impuestas, negamos el valor que tenemos como individuos, ninguneamos nuestra voz interior y nuestro propio criterio y por lo tanto, nos faltamos al respeto a nosotros mismos, algo que al final acabamos percibiendo de forma inconsciente.Por esa razón, la mayoría de personas no pueden soportar ver antes sus ojos a un individuo libre y bien diferenciado, porque es un espejo que refleja nítidamente la falta de respeto que sienten por sí mismos.Ahí es cuando todos los miembros de la sociedad lo atacan, utilizando como arma de agresión los parámetros sociales a los que ellos mismos han sometido toda expresión de su propia individualidad, actuando de esa manera, como anticuerpos del Sistema, que eliminan al “diferente” que lo pone en peligro.Y las consecuencias de ello son terribles.Porque una vez se instaura el mecanismo que permite dejar de respetar cualquier expresión de individualidad ajena, se instala en nuestra mente la base lógica mediante la cual se puede faltar al respeto a cualquier grupo o colectividad formada por individuos “diferentes” a nosotros.De ahí surgen todas las expresiones de racismo, clasismo y odio que azotan nuestro mundo.Resumiendo: la falta de respeto hacia nuestra propia individualidad deriva en una falta de respeto hacia cualquier expresión de individualidad ajena, y esa deriva, a su vez, en una falta de respeto hacia cualquier colectivo, siendo ésta la base de todas las divisiones y conflictos de nuestro mundo, basados en creencias, ideologías o prejuicios de todo tipo.De lo que se deduce que es la falta de individualismo la que conduce a una sociedad desunida y egoísta.Las cosas son pues, al revés de como nos las han vendido siempre.UNA SOCIEDAD SANAUna persona con una individualidad fuerte y diferenciada y un gran respeto por sí mismo y su propia libertad siempre será más propensa a sentir curiosidad y atracción por la individualidad ajena.Y de esa fascinación natural por las expresiones de individualidad diferentes a la propia, surgirán las bases para superar todas las barreras entre etnias, costumbres, razas o creencias; las bases para crear UNA SOCIEDAD SANA, sin prejuicios, recelos, ni barreras, donde reine el respeto y la tolerancia por toda expresión diferente.Por lo tanto, que nadie se deje engañar más por la mala utilización del lenguaje.El individualismo es la partícula esencial de la libertad.Es su átomo, porque toda libertad en el mundo deriva de las diferentes expresiones de libertad individual.Si hasta ahora has sentido rechazo por expresiones como “Individuo” o “Individualismo”, ya va siendo hora de que te preguntes por qué ha crecido en tu interior una concepción tan errónea de la realidad…GAZZETTA DEL APOCALIPSIS
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