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martes, 1 de marzo de 2016

Rutinas egóicas de generación de sucesos futuros en la mente

olvido
El trabajo de comprensión de la psique humana, via la constante autoobservación, pareciera no tener fin. A cada programa, rutina egoica o patrón desmontado en las esferas mentales, otras cosas cobran fuerza haciendose notar, dejándonos ver partes ya existentes, pero, de algún modo, aun funcionando de forma automática e inconsciente hasta que las percibes mediante ese “Yo del Ser” o ese “Yo Observador”. Así, otra de las funciones del programa ego de gestión de nuestra psique, partiendo de la concepción de la realidad que tenga cada uno, y de cómo interpretamos los sucesos propios de la vida y experiencias recibidas, es la simulación de futuros probables, en nuestra mente, creando escenarios dónde nos montamos decenas de películas sobre qué puede pasar, como pueden pasar las cosas,  como lo solucionaríamos, etc., todo sin que, realmente, externamente, nos preguntemos si tiene sentido o no, es necesario o no, el desgaste energético y psíquico tan grande que realizamos para ello.
¿Por qué tenemos unas rutinas de generación mental de hipotéticos futuros? Tiene que ver con los conceptos básicos del programa ego que hemos visto en otras ocasiones, y que pasan, en su raíz inicial, por la supervivencia del vehículo que intenta gestionar, y la adaptación a cualquier situación en la que nos podamos encontrar, de forma que siempre podamos tener a mano, o crear, si fuera necesario, un nuevo “Yo”, por anticipado, ante una eventual situación en la que no sabemos que nos puede suceder.
Analizando datos y creando soluciones
Para ello, usando los programas de las esferas mentales y la memoria y datos del cuerpo mental, analizamos nuestros opciones con personas y eventos, y simulamos el futuro con ellos enlazando múltiples relaciones hasta formar un “árbol causal” (—> si pasa esto implica lo otro, si hago esto me lleva a lo de más allá, etc.) que nos dé una serie de situaciones y desenlaces, los cuales, muchas veces, reproducimos como si proyectáramos una película en nuestra pantalla mental.
Esto a veces sucede normalmente por la noche, o cuando estamos analizando los sucesos del día sin darnos cuenta, y nos planteamos como repercutirán en los sucesos de la jornada siguiente, pero también lo hacemos en “tiempo real”, quizás inconscientemente. Por ejemplo, cuando llegas a una fiesta o a una reunión, y empiezas a ver caras de gente por el lugar, nuestro programa ego empieza a examinar y discernir las relaciones potenciales con ellas, y se hace preguntas de “¿quién de estas personas me interesa abordar/hablar/relacionarme ahora”?, o, por ejemplo, “¿quién de estas personas es un enemigo potencial?” (en cualquier sentido y ámbito de vida). Supongamos que acabamos de perder nuestro trabajo y estamos buscando otro. Mientras hablamos con aquellos que han asistido a esa reunión, nuestro programa ego se plantea opciones de futuro en plan a lo que sabe de cada una de esas personas, para el objetivo a conseguir: un nuevo trabajo. De ahí, ejecuta diferentes alternativas que pasan por nuestra psique como “opciones”: hablar con tal, impresionar a tal otro, insistir en mi conversación con este o aquel… Que nos demos cuenta consciente o no es otra cosa, que la mente funciona a tope en todo momento cuando el programa ego ejecuta sus funciones de simulación es incluso posible de demostrar.
Escaneando el cerebro
Según el físico Michiu Kaku, imágenes cerebrales recientes han arrojado luz sobre la manera en la que el cerebro y sus componentes se estimulan y activan cuando nuestro programa ego está ejecutando rutinas de simulación de futuros alternativos. Estas simulaciones activan principalmente neuronas en la corteza dorso lateral prefrontal del neocórtex, donde se activan también las neuronas que enlazan a todo el banco de datos que tenemos sobre ese evento, situación y personas involucradas (recordemos que la información no está almacenada en las neuronas, sino en el cuerpo mental, siendo las neuronas solo el lugar donde se guarda, químicamente, la posición energética del dato concreto en las capas del cuerpo mental que forman el conjunto de la memoria). Cuando las simulaciones de futuro producen resultados placenteros, deseables y agradables, se activan también los centros de placer del cerebro, en el llamadonúcleo accumbens y en el hipotálamo. Pero cuando estas simulaciones de futuro son negativas o desagradables, entra en acción la activación de otros programas en la mente, asociados con la corteza orbito frontal, para poner en marcha procedimientos de protección ante posibles peligros (imaginados, pues estamos lidiando solo con cosas que reproducimos en nuestra mente y buscamos formas de estar preparados ante todas las posibles eventualidades).
Diferentes soluciones y reacciones previstas de antemano
Es aquí, cuando, entonces, aparecen en nuestra película mental diferentes soluciones, nos imaginamos como vamos a reaccionar, que haremos, que no haremos, etc., y, si es necesario, ya inmediatamente se fragmenta un poco más la personalidad virtual creando un nuevo “Yo” que tendrá las características necesarias para lidiar con esa situación, que ya se ha previsto por el programa ego, aunque no haya ni siquiera sucedido en el mundo real (ni vaya a suceder).
Un arma de doble cara
Esta capacidad de simular futuros probables analizando el árbol causal de todas las posibles ramificaciones de un evento, puede ser una gran herramienta, o un gran lastre. Gastamos tantísima energía y, en muchos casos, generamos tanta preocupación y estrés por algo que solo está en nuestra cabeza, que se nos va parte de la “carga energética” que nuestro centro intelectual inferior usa, y posee, solo para lidiar con opciones que calmen el miedo que genera el programa ego a no ser capaz de encarar adecuadamente una situación determinada.
Si recordáis el artículo de los centros de control y de cómo se cargan y descargan de energía, al gastar tantos recursos en darle tantas vueltas a las cosas (hay quien más y hay quien menos, obviamente), luego no es de extrañar que uno termine agotado solo de pensar constantemente (y automáticamente, en muchos casos) en lo que le puede o no pasar.
Por otro lado, evidentemente, sin esta capacidad no seríamos seres con capacidad de autocrecimiento, auto-evaluación de opciones y cierto libre albedrio para decidir entre un (limitado) abanico de opciones, cual es la más adecuada y cómo lidiar con ella. Es, parece, en el fondo, cuestión de cómo se use. Si uno, a partir del hábito de la autobservación, se descubre a si mismo constantemente enfrascado en simulaciones de futuros para estar siempre “preparado”, hay que pararlo, con voluntad y con determinación. Al fin y al cabo, ¿quién manda en nuestra psique? ¿nuestro programa ego o nuestra consciencia real?
DavidTopi

miércoles, 29 de abril de 2015

Las Trampas del Ego (2da Parte)

Este escrito es un pequeño complemento a lo comentado en el artículo: Las Trampas del Ego
Recuerdo en una parte haberles hablado de que los verdaderos Maestros espirituales tienen poderes espirituales. Sin embargo, estos Maestros no buscan adquirir poderes, tan solo los obtienen por consecuencia natural de su elevado desarrollo espiritual. Desarrollo espiritual que solo logran acercándose a Dios, al Amor y a la consciencia de unidad.
Recuerdo también haberles contado que los verdaderos Maestros nunca utilizan sus poderes por diversión o por exhibicionismo. Todo aquel que se diga Maestro espiritual y haga algo de este estilo perderá sus poderes o bien, es un falso maestro. Recuerden siempre que al verdadero Maestro lo guía el Amor de Dios, mientras que al falso solo lo guía su ego y el hambre de este por ser saciado.
Recuerden siempre que el verdadero Maestro nunca les dirá que él es un Maestro. El verdadero Maestro simplemente será tal cual es, y tú lo descubrirás como tal.
Los verdaderos Maestros espirituales, como por ejemplo Jesús, solo usan y usaron sus poderes espirituales bajo estrictas condiciones y con la finalidad de producir una enseñanza trascendental en quienes presenciaban el acto. Por esta razón, el uso de poderes espirituales no son para usos banales y superfluos.
Para ilustrar esto, les contare una historia real de un Maestro y su discípulo.
Cierto día el Maestro y un grupo de discípulos salen de su ermita y van a la orilla del mar que quedaba cerca de ésta. De pronto! El Maestro llama por su nombre a uno de sus discípulos y le dice:
-¿Has dejado la puerta abierta de la ermita?
El discípulo confundido intenta recordar pero no sabe si dejo cerrado o no… entonces, el Maestro en un par de segundos hace un viaje mental hacia la ermita y visualiza que su puerta estaba abierta. Y le dice a su discípulo:
-Has dejado la puerta abierta… Ven, vamos a la ermita.
 
Poco antes de llegar a la ermita, a unos 40 metros antes de llegar, el Maestro le dice a su discípulo:
-Detengámonos y esperemos aquí, quiero que veas algo, en cualquier momento entrará alguien a la ermita, irá a tu dormitorio y sacará una de las coliflores que tienes debajo de tu cama y se la llevará. Luego saldrá de la ermita y se irá.
 
Solo unos segundos después, aparece alguien en aparente estado de ebriedad afuera de la ermita, se detiene y decide entrar. Pasado unos minutos, el hombre sale de la ermita con una de las coliflores que tenía el discípulo bajo su brazo y se la lleva. El discípulo asombrado por el hecho le dice a su Maestro:
-Maestro! Cómo supiste esto??
A lo que responde el Maestro:
-En unos cuantos años más la ciencia descubrirá algo similar a lo que yo hice con mi mente… Años más tarde el mundo fue sorprendido con el descubrimiento de la radio.
 
Bastante tiempo después, sucedió que al discípulo se le perdió un objeto dentro de la ermita. Entonces, conociendo los poderes mentales de su Maestro, va y le dice a éste que busque el objeto con su mente. Pero cuando le dice esto a su Maestro, éste se pone a reír y le dice, “Yo no soy ningún adivino, ¡vamos, busca, busca tu objeto!”.
 
El Maestro no iba a usar sus poderes para solucionar algo banal como la pérdida de un objeto en la ermita. Eso no tenía ningún sentido, ni ninguna utilidad desde su punto de vista. La solución simplemente era que su discípulo buscará el objeto hasta encontrarlo.
Son cosas como estas las que yo digo, un verdadero Maestro espiritual nunca utilizará sus poderes espirituales para diversión, ni para exhibicionismo… Hay historias de quienes han tenido capacidades especiales y las han perdido justamente por esto, porque pierden el norte y ya sus acciones no son utilizadas para fines elevados como enseñar o ayudar, tan solo son para alimentar su propio ego.
Cuidado con esa trampa del ego amigos!
Sin más que decir, hasta la próxima.
Compartido por Marcelo de tuespadamental.com

lunes, 10 de noviembre de 2014

EGONOMÍA (I) (II)

Interesantes artículos, ya había publicado el primero, pero para la correcta comprensión del segundo artículo es recomendable leer o releer el primero. no tiene desperdicio.
EGONOMÍA (I)


Vivimos dentro de una sociedad donde el ego es el principal actor y protagonista, donde vale más quién es usted que, qué es usted, esto no es casual, tampoco es natural, es la programación más cruel, desalmada y perversa que nos han implantado. Hoy veremos los pormenores de esta programación, como la hicieron, las energías involucradas y la forma de revertir esta programación. La Egonomía de la personalidad virtual desvelada.

Comencemos como siempre por lo más simple, conociendo el origen de este programa. Según la RAE “nomía” es:

-nomía: (Del gr. -νομία, de la raíz de νόμος, ley, norma).
1. suf. elem. compos. Significa 'conjunto de leyes o normas'.

El programa ego como algoritmo primogénito de interacción con la realidad cumple una serie de funciones programadas en las runas de los patrones básicos, para que la consciencia artificial tenga asidero en esta realidad. Estas funciones están regidas por una serie de leyes o normas fundamentales para que el programa funcione eficientemente. Podemos entonces definir a la Egonomía como el estudio de las leyes y normas que rigen el programa ego. Comencemos pues con el estudio del ego en su fase inicial más simple para pasar luego a las energías detrás de las energías.
“…Cuando la conexión fue desactivada, se corría el riesgo de que la consciencia del Ser activara nuevamente la conexión Wi-Fi para crear una interfaz directa con la fuente a través del punto que miraba hacia afuera y que antes era usado para la conexión con el servidor. Entonces había que aislar a la consciencia del ser de alguna manera para que la unidad de carbono no supiera quien es y no tomara el control para poder seguir dominándola. Se creó un programa (virus) que se conectó al punto que miraba al exterior, este virus fue el “deseo”. Éste se ocupó de revertir la esfera y que la superficie interior pasara por el punto del deseo y se convirtiera en la superficie exterior con todos los infinitos puntos de consciencia mirando hacia la materia y ninguno hacia el interior. Con esto se logró que la totalidad de la consciencia estuviera dirigida hacia la materia como su único punto de atención, y obteniendo de esta manera una “extensa gama de observación” (ego) exterior que lograba varios objetivos a la vez. Por un lado la búsqueda del Ser se dirigió hacia afuera, evitando así encontrarlo, por otro lado logró que la unidad de carbono creyera que es lo que vive y tiene, la personalidad del “yo”, y por  último que su atención esté puesta exclusivamente en la realidad subjetiva, para poder programarla con su manipulación…” EL PROGRAMA EGO
Este trozo de párrafo tomado del artículo antes citado, muestra claramente como fue creado el programa ego, revirtiendo la esfera y “obligando” a que la atención esté puesta en el entorno externo de la esfera de consciencia. La energía utilizada para crear este programa, como también pueden apreciar, fue el deseo, que casualmente es un virus, o sea que la base de la programación del ego es un programa viral, el deseo. De esta manera tenemos que el ego es un programa de ejecución y también un virus transmisible por “contagio” y es por esa transmisión automática que el ego se propaga a toda UdC en cuanto tiene la oportunidad de hacerlo. ¿Cuál es el medio de contagio del ego? Pues el YO de la personalidad virtual, el YO SOY tan famoso de la Nueva Era. Como un buen sistema cuya base es un virus, también muta para evitar los “anticuerpos” creados por la consciencia, y se adapta a los nuevos patrones básicos grabados en las runas disfrazándose de mil maneras hasta su máxima interpretación, la imitación del Ser. 
“…En el instante que la unidad de carbono abandona el útero materno y comienza a interactuar con la realidad subjetiva, choque (fa-mi), el servidor (sistema) se ocupa de iniciar el programa (octava paralela) y revertir la esfera de consciencia que hasta ese momento estaba conectada con el “ser”. Mientras la reversión se produce, el programa inicial va creando una consciencia artificial asociada al programa ego, que le dará a la unidad ya desarrollada la ilusión de individualidad. Esta consciencia artificial tiene la particularidad de desviar todas las percepciones externas e internas hacia un centro virtual “emocional/intelectual”, que las procesa como propias, tomando todo como personal, y pasando después a distribuirlas mediante el ego a donde más le convenga a éste. Con esto se logra que el ego sea consciente de sí mismo mediante la consciencia artificial, creando la ilusión a la unidad de carbono que es consciente de ella, cuando en realidad no es consciente de nada. Usted es inconsciente de todo mientras el mando lo tenga el programa ego, y aquí aparece el mejor sistema de seguridad jamás diseñado, porque usted no puede destruir al ego. Todo aquel que le diga o postule la destrucción del ego se equivoca o quiere entretenerlo con ilusiones imposibles. Si usted destruye al ego, destruye a la unidad de carbono y terminará internado en una institución psiquiátrica, porque el ego es el enlace social con la materia, el ego no es bueno ni malo, es un programa que responde a la consciencia artificial y al servidor. Lo que realmente hay que hacer es desconectar la consciencia artificial mediante el enlace con la consciencia del “Ser”…” CONSCIENCIA ARTIFICIAL
En este párrafo del artículo consciencia artificial pueden ver cómo funciona la programación inicial del ego y observar dos puntos fundamentales para su funcionamiento que son:

1) El ego posee un centro virtual.
2) El ego no puede ser destruido.

Comencemos viendo el punto número uno que dice, “El ego posee un centro virtual”. ¿Qué es un centro virtual? Un centro virtual es un centro de control fuera de los centros inferiores conocidos como el motor, instintivo, emocional, intelectual, espiritual y los centros superiores emocional, intelectual y espiritual, destinado exclusivamente para trabajar para un programa específico fuera del sistema rúnico de la UdC. El ego debe ser autónomo y autosuficiente para que su trabajo sea eficiente, así que crea su propio entorno virtual por donde desplazarse, una realidad subjetiva paralela o realidad espejada. El ego utiliza también un centro de control separado del resto, que está formado con las endo-energías que atrapa el centro emocional y las exo-energías que atrapa el centro intelectual, construyendo un centro emocional/intelectual virtual llamado “Centro Egóico Inferior” que veremos en su momento. El segundo punto es que “el ego no puede ser destruido”, y esta facultad corresponde directamente al programa, y no al virus. El ego está íntimamente ligado a la personalidad virtual, pues es el programa que usa esta para interactuar socialmente, el ego es un programa ejecutor de la mente del humano, por lo tanto sus “archivos de sistema” están ligados a las esferas mentales y sus Alfas y Analfas, de esta forma si destruimos el ego, destruimos las conexiones suprasinápticas del cerebro con la mente y por consiguiente la UdC queda en estado de “automático” (esquizofrenia aguda) imposible de recuperar. Por ahora vimos lo básico del ego, repasando, analizando y desarrollando conceptos ya vistos, desnudando la primer capa del ego e intentando comprender su composición, ahora pasemos a una capa más profunda, la capa de la programación del mismo. 

El ego tiene una programación en paquetes de datos que podríamos comparar con una encriptación de 64 bits, o sea que utiliza 5 Caracteres o 10 dígitos hexadecimales para cifrar la información (leyes y normas) que maneja. De esta manera evita el acceso de la consciencia a la base del programa y evitar así ser modificado o controlado. Esta encriptación el ego la hace en la primera infancia, cuando la esfera de consciencia se revierte y utiliza el primer choque egoico grabado en las runas de los patrones básicos para encriptar la información. Con esto pueden ver que cada ego tiene su propia “clave” de 5 Caracteres o 10 dígitos que utiliza para protegerse de la consciencia. ¿Cómo podemos entonces tener acceso al ego para reprogramarlo? Ahí está el desafío, pues primero tenemos que descubrir el código o encontrar un buen hacker y programador externo que lo pueda hacer. Como hacer esto por un programador externo sería una tarea titánica e imposible por la cantidad de códigos diferentes que tendría que encontrar, uno por cada persona y ego, el programador utiliza un truco conocido por todo hacker, buscar una puerta trasera común a todos los egos por donde pueda ingresar colectivamente para reprogramar el sistema, o mejor dicho, desactivar la clave de seguridad del ego para que el sujeto pueda reprogramarlo. ¿Cuál es esa puerta trasera? La veremos en su momento en los próximos artículos de Egonomía.

Hasta aquí veremos hoy el funcionamiento del ego. Queda estudiar esta información profundamente para pasar luego a las siguientes capas del ego, y comprender cuales son las leyes y normas que lo forman para poder identificar y modificar sus patrones a favor de la consciencia y en beneficio del Ser.

EGONOMÍA (II)


Luego de la introducción al tema tratado enEgonomía (I), que aconsejo volver a leer antes de proseguir, intentaremos hoy adentrarnos en las capas más profundas del programa ego y su forma de trabajo con la personalidad virtual y el YO de la consciencia artificial. Para poder comprender el funcionamiento del ego en los aspectos antes citados, tenemos que ubicarnos por encima de las capas energéticas que manejan esa programación, digamos que tenemos que ubicarnos en la visión de un espacio matricial 6x6, que es el máximo que la consciencia estándar puede abarcar si se expande apropiadamente. Comencemos viendo ese EM6x6 y comprendiendo donde nos moveremos.

Podemos considerar a ese espacio como un lugar donde nos manejamos con cinco (5) coordenadas espaciales, (x,y,z,t,u) que dan la ubicación de un punto alfa (α) dentro del plano espacial correspondiente a dicho espacio matricial, en palabras sencillas podemos decir que un cuerpo (c) existente en el EM6x6 necesita de 5 puntos para ser ubicado dentro de la Matriz que lo contiene, que son:
x) Largo.
y) Alto.
z) Ancho.
t) Movimiento.
u) Expansión.
Los tres primeros son lo mismo que en un EM4x4, y los dos siguientes pertenecen al tiempo (movimiento) y la consciencia (expansión), que nosotros percibimos conjuntamente como tiempo. Ubicados en este terreno sextadimensional, podemos ver lo que el ego oculta a la percepción de los sentidos tridimensionales pues tendremos una visión pentadimensional de los sucesos.  

El ego como se dijo en Egonomía (I), tiene su propio centro de control virtual, el “centro egoico inferior”, este centro se mueve en esa Matriz 6x6 y por consiguiente no llegamos a percibir las coordenadas que nos faltan, el movimiento y la expansión del ego. Este movimiento es el que asegura que el ego no pueda ser ubicado de forma certera, pasando a ser una probabilidad dentro del sistema, como el principio de incertidumbre que afirma que:

“…no se puede determinar, en términos de la física cuántica, simultáneamente y con precisión arbitraria, ciertos pares de variables físicas, como son, la posición y el momento lineal (cantidad de movimiento) de un objeto dado…” 

Por consiguiente es bastante difícil predecir donde aparecerá el ego, y por donde se moverá. Menos sabremos cómo se expandirá en esa Matriz, pues la quinta coordenada, la expansión, es un atributo de la consciencia del propio ego, la consciencia artificial de la UdC. 

El centro egoico inferior maneja esas dos coordenadas faltantes, y se asegura que queden fuera del sistema de control habitual para proteger los movimientos y expansión del ego, así hoy aparece por aquí, y cuando creíamos tenerlo dominado aparece por allá. Luego se expande sin que lo percibamos y tenemos al ego haciéndose pasar por la consciencia del Ser, y comenzamos a desparramar “paz y amor” por todos los poros, pero de la boca hacia fuera, porque en cuanto nos tocan el YO, saltamos como víboras ponzoñosas defendiendo lo indefendible.  “Yo soy una persona despierta, buena y comprensiva, con CEHP que me brota por la piel, soy como superman...” Error de sistema, no condice entre pensamiento, palabra y obra, intente nuevamente más tarde. 

El YO es el representante oficial del ego, los distintos YOES de la consciencia artificial que forman la personalidad virtual del sujeto, son la fragmentación producida por el ego, de ese YO. Dicha fragmentación es producto del movimiento/expansión del ego por ese EM6x6, formando de esta manera su propia “trama egoica” que sustenta su movimiento y existencia. Un ego fragmentado en cientos de YO para evitar su total detección por parte de la consciencia del Ser. ¿Cuál es el ego? ¿Este, aquel, o ese otro? El sistema da continuamente errores de detección, pues no termina de identificar correctamente a ese programa/virus que lo acecha. La energía que usa el ego para moverse en esa matriz virtual o trama egoica, es una energía que ni el más avezado analista puede sospechar, pues es precisamente la antagónica al ego, es la energía del altruismo. “…La diferencia entre el egoísmo y el altruismo radica en la expansión de la consciencia, pues el egoísta es un altruista inconsciente…” El ego utiliza la consideración externa para alimentar su propia consideración interna, pero esto es otra historia que veremos más adelante. 

Nos queda ver ahora las conexiones suprasinápticas del ego con la mente que vimos anteriormente de forma acotada. Veamos primero que son las conexiones suprasinápticas. Se llama sinapsis a: 

"La transmisión de los impulsos nerviosos entre dos neuronas que tiene lugar en la conexión entre ambas. Las sinapsis se establecen normalmente entre la parte terminal de un axón y el cuerpo o las dendritas de otra neurona…” 

En el caso que nos compete, el de la conexión del ego con la mente, esta información transmitida entre el ego y la mente, se da por el EM6x6 virtual, utilizando el sexto punto dimensional, fuera de los cinco puntos espaciales que ya conocimos, que se percibe en el EM6x6 también como tiempo, o sea espacio aún no manifestado del EM inmediatamente superior, el EM7x7 o ya manifestado en el EM raíz, el EM6x6 del EMvirtual, este tiempo “subjetivo” es por donde el ego realiza una suprasinapsis (sobre conexión) con las Alfas y Analfas mentales por medio del tiempo (movimiento/expansión) consumido por este. Cuando el ego se mueve en su EMvirtual, conecta mediante la expansión de la consciencia artificial con la mente del sujeto, logrando una interface o integración total e indestructible, pues está ligado a ella, o sea, que la mente está asimilada por el ego, pero desfasada en tiempo por la personalidad virtual del sujeto. Esto lo veremos en profundidad más adelante cuando logren integrar primero esta información a su sistema. Hasta aquí el tema de hoy que deberán comprender y procesar antes de seguir adelante. Espero que puedan sacar provecho y poder identificar al ego en su fase más temprana, la del inocente sentimiento de “yo soy…”

Nota:
Este artículo puede sufrir posteriores modificaciones si es necesario para la comprensión de los próximos. 

domingo, 2 de noviembre de 2014

EGONOMÍA (I)



Vivimos dentro de una sociedad donde el ego es el principal actor y protagonista, donde vale más quién es usted que, qué es usted, esto no es casual, tampoco es natural, es la programación más cruel, desalmada y perversa que nos han implantado. Hoy veremos los pormenores de esta programación, como la hicieron, las energías involucradas y la forma de revertir esta programación. La Egonomía de la personalidad virtual desvelada.

Comencemos como siempre por lo más simple, conociendo el origen de este programa. Según la RAE “nomía” es:

-nomía: (Del gr. -νομία, de la raíz de νόμος, ley, norma).
1. suf. elem. compos. Significa 'conjunto de leyes o normas'.

El programa ego como algoritmo primogénito de interacción con la realidad cumple una serie de funciones programadas en las runas de los patrones básicos, para que la consciencia artificial tenga asidero en esta realidad. Estas funciones están regidas por una serie de leyes o normas fundamentales para que el programa funcione eficientemente. Podemos entonces definir a la Egonomía como el estudio de las leyes y normas que rigen el programa ego. Comencemos pues con el estudio del ego en su fase inicial más simple para pasar luego a las energías detrás de las energías.
“…Cuando la conexión fue desactivada, se corría el riesgo de que la consciencia del Ser activara nuevamente la conexión Wi-Fi para crear una interfaz directa con la fuente a través del punto que miraba hacia afuera y que antes era usado para la conexión con el servidor. Entonces había que aislar a la consciencia del ser de alguna manera para que la unidad de carbono no supiera quien es y no tomara el control para poder seguir dominándola. Se creó un programa (virus) que se conectó al punto que miraba al exterior, este virus fue el “deseo”. Éste se ocupó de revertir la esfera y que la superficie interior pasara por el punto del deseo y se convirtiera en la superficie exterior con todos los infinitos puntos de consciencia mirando hacia la materia y ninguno hacia el interior. Con esto se logró que la totalidad de la consciencia estuviera dirigida hacia la materia como su único punto de atención, y obteniendo de esta manera una “extensa gama de observación” (ego) exterior que lograba varios objetivos a la vez. Por un lado la búsqueda del Ser se dirigió hacia afuera, evitando así encontrarlo, por otro lado logró que la unidad de carbono creyera que es lo que vive y tiene, la personalidad del “yo”, y por  último que su atención esté puesta exclusivamente en la realidad subjetiva, para poder programarla con su manipulación…” EL PROGRAMA EGO
Este trozo de párrafo tomado del artículo antes citado, muestra claramente como fue creado el programa ego, revirtiendo la esfera y “obligando” a que la atención esté puesta en el entorno externo de la esfera de consciencia. La energía utilizada para crear este programa, como también pueden apreciar, fue el deseo, que casualmente es un virus, o sea que la base de la programación del ego es un programa viral, el deseo. De esta manera tenemos que el ego es un programa de ejecución y también un virus transmisible por “contagio” y es por esa transmisión automática que el ego se propaga a toda UdC en cuanto tiene la oportunidad de hacerlo. ¿Cuál es el medio de contagio del ego? Pues el YO de la personalidad virtual, el YO SOY tan famoso de la Nueva Era. Como un buen sistema cuya base es un virus, también muta para evitar los “anticuerpos” creados por la consciencia, y se adapta a los nuevos patrones básicos grabados en las runas disfrazándose de mil maneras hasta su máxima interpretación, la imitación del Ser. 
“…En el instante que la unidad de carbono abandona el útero materno y comienza a interactuar con la realidad subjetiva, choque (fa-mi), el servidor (sistema) se ocupa de iniciar el programa (octava paralela) y revertir la esfera de consciencia que hasta ese momento estaba conectada con el “ser”. Mientras la reversión se produce, el programa inicial va creando una consciencia artificial asociada al programa ego, que le dará a la unidad ya desarrollada la ilusión de individualidad. Esta consciencia artificial tiene la particularidad de desviar todas las percepciones externas e internas hacia un centro virtual “emocional/intelectual”, que las procesa como propias, tomando todo como personal, y pasando después a distribuirlas mediante el ego a donde más le convenga a éste. Con esto se logra que el ego sea consciente de sí mismo mediante la consciencia artificial, creando la ilusión a la unidad de carbono que es consciente de ella, cuando en realidad no es consciente de nada. Usted es inconsciente de todo mientras el mando lo tenga el programa ego, y aquí aparece el mejor sistema de seguridad jamás diseñado, porque usted no puede destruir al ego. Todo aquel que le diga o postule la destrucción del ego se equivoca o quiere entretenerlo con ilusiones imposibles. Si usted destruye al ego, destruye a la unidad de carbono y terminará internado en una institución psiquiátrica, porque el ego es el enlace social con la materia, el ego no es bueno ni malo, es un programa que responde a la consciencia artificial y al servidor. Lo que realmente hay que hacer es desconectar la consciencia artificial mediante el enlace con la consciencia del “Ser”…” CONSCIENCIA ARTIFICIAL
En este párrafo del artículo consciencia artificial pueden ver cómo funciona la programación inicial del ego y observar dos puntos fundamentales para su funcionamiento que son:

1) El ego posee un centro virtual.
2) El ego no puede ser destruido.

Comencemos viendo el punto número uno que dice, “El ego posee un centro virtual”. ¿Qué es un centro virtual? Un centro virtual es un centro de control fuera de los centros inferiores conocidos como el motor, instintivo, emocional, intelectual, espiritual y los centros superiores emocional, intelectual y espiritual, destinado exclusivamente para trabajar para un programa específico fuera del sistema rúnico de la UdC. El ego debe ser autónomo y autosuficiente para que su trabajo sea eficiente, así que crea su propio entorno virtual por donde desplazarse, una realidad subjetiva paralela o realidad espejada. El ego utiliza también un centro de control separado del resto, que está formado con las endo-energías que atrapa el centro emocional y las exo-energías que atrapa el centro intelectual, construyendo un centro emocional/intelectual virtual llamado “Centro Egóico Inferior” que veremos en su momento. El segundo punto es que “el ego no puede ser destruido”, y esta facultad corresponde directamente al programa, y no al virus. El ego está íntimamente ligado a la personalidad virtual, pues es el programa que usa esta para interactuar socialmente, el ego es un programa ejecutor de la mente del humano, por lo tanto sus “archivos de sistema” están ligados a las esferas mentales y sus Alfas y Analfas, de esta forma si destruimos el ego, destruimos las conexiones suprasinápticas del cerebro con la mente y por consiguiente la UdC queda en estado de “automático” (esquizofrenia aguda) imposible de recuperar. Por ahora vimos lo básico del ego, repasando, analizando y desarrollando conceptos ya vistos, desnudando la primer capa del ego e intentando comprender su composición, ahora pasemos a una capa más profunda, la capa de la programación del mismo. 

El ego tiene una programación en paquetes de datos que podríamos comparar con una encriptación de 64 bits, o sea que utiliza 5 Caracteres o 10 dígitos hexadecimales para cifrar la información (leyes y normas) que maneja. De esta manera evita el acceso de la consciencia a la base del programa y evitar así ser modificado o controlado. Esta encriptación el ego la hace en la primera infancia, cuando la esfera de consciencia se revierte y utiliza el primer choque egoico grabado en las runas de los patrones básicos para encriptar la información. Con esto pueden ver que cada ego tiene su propia “clave” de 5 Caracteres o 10 dígitos que utiliza para protegerse de la consciencia. ¿Cómo podemos entonces tener acceso al ego para reprogramarlo? Ahí está el desafío, pues primero tenemos que descubrir el código o encontrar un buen hacker y programador externo que lo pueda hacer. Como hacer esto por un programador externo sería una tarea titánica e imposible por la cantidad de códigos diferentes que tendría que encontrar, uno por cada persona y ego, el programador utiliza un truco conocido por todo hacker, buscar una puerta trasera común a todos los egos por donde pueda ingresar colectivamente para reprogramar el sistema, o mejor dicho, desactivar la clave de seguridad del ego para que el sujeto pueda reprogramarlo. ¿Cuál es esa puerta trasera? La veremos en su momento en los próximos artículos de Egonomía.

Hasta aquí veremos hoy el funcionamiento del ego. Queda estudiar esta información profundamente para pasar luego a las siguientes capas del ego, y comprender cuales son las leyes y normas que lo forman para poder identificar y modificar sus patrones a favor de la consciencia y en beneficio del Ser.

fuente: DDLA

domingo, 12 de octubre de 2014

PERTENENCIA

Hace tiempo que quiero publicar este artículo, pero por una causa u otra, siempre lo postergo. Creo que la creación dicta los tiempos con sus designios, y por más que queramos cambiarlos ella se ocupa de corregir ese intento de desfasaje espacial para que todo sea cuando debe ser, ni antes ni después. Desarrollar correctamente el concepto de pertenencia no es tarea fácil, pues los arquetipos de las runas grabadas en los patrones básicos, no permiten ver la verdadera importancia de este sentimiento fundamental para mantener el norte de nuestra existencia. La pertenencia es una de esas energías que se mueven detrás de las energías, un catalizador que mantiene el octanaje correcto en la octava corta larga de las existencias. Intentaremos sumergirnos en sus secretos y dilucidar el verdadero sentido y sentimiento de la pertenencia. Comenzaremos desde lo más básico, su definición y el arquetipo que representa. 

Según el diccionario de la real academia española: 
Pertenencia. (Del b. lat. pertinentĭa). 
1. f. Relación de una cosa con quien tiene derecho a ella. 
2. f. Territorio o núcleo de población separados de la cabeza de un municipio y que corresponde a su jurisdicción 
3. f. Antigua unidad de medida del suelo para las concesiones mineras. 
4. f. Cosa accesoria o dependiente de la principal, y que entra con ella en la propiedad. Francisco compró la hacienda con todas sus pertenencias. 
5. f. Cosa que es propiedad de alguien determinado. U. m. en pl. 
6. f. Hecho o circunstancia de formar parte de un conjunto, como una clase, un grupo, una comunidad, una institución, etc. Su pertenencia a tal estamento.
De estas seis definiciones de “pertenencia” ninguna representa su verdadera naturaleza, y sin embargo, todas son aceptadas como arquetipos socialmente válidos. Esto se debe a la grabación de las runas correspondientes al cuadrante de la seguridad del ego, representadas por un triángulo equilátero con los vértices abiertos y un punto móvil dentro, que según como se desarrolla la triada posesión/superioridad/seguridad, se va desplazando hacia la cúspide (mayor seguridad), los lados, o hacia la parte inferior de la figura (menor seguridad). La línea horizontal de desplazamiento indica cuan inseguros nos encontramos dentro de la escala de seguridad, y los vértices abiertos garantizan que aunque el punto (ego) se encuentre en la cúspide, se siga sintiendo inseguro por ese espacio no contenido dentro de su EMmental. La pertenencia entra dentro del primer término, la posesión, que afecta al segundo, la superioridad, e influye indirectamente en el tercero, la seguridad. Por ese motivo la pertenencia es calificada equívocamente por el inconsciente, como una medida de sumisión o libertad. Quien posea más o menos, sea en sujetos u objetos, será más o menos libre en el triángulo de seguridad de su ego. 

Ahora que vimos las energías de los arquetipos rúnicos de la pertenencia, veamos las energías que se mueven detrás de las energías. Pertenecer para el supra consciente es sentirse parte de algo mayor, es el sentimiento de ubicación espacial dentro del factor temporal que da al Ser la certeza del norte elegido. La pertenencia es el amarre del alma a un punto de anclaje virtual (PAV) sea físico/espacial, mental/temporal o físico/mental, que impulsa al Ser hacia su verdadero norte. Demos unos ejemplos para comprender este concepto.
PAV físico/espacial: vive en los suburbios de una gran ciudad, pero su alma reside en la costa del mar o las montañas. Cuando va a donde reside su alma se siente completo y feliz. 
PAV mental/temporal: tiene 55 años, pero sus recuerdos más felices son de cuando tenía 12, 19 o 25 años. Cuando recuerda esa edad se siente vivo. 
PAV físico/mental: tiene una vida normal pero solo se siente completo y satisfecho cuando está en determinado lugar y con determinado grupo de personas.
La unión de ésta triada de PAV da como resultado el sentimiento de pertenencia, donde el Ser se siente a gusto al encontrar su lugar en el mundo, sea físico, mental o virtual, porque encontró su punto de anclaje en ésta existencia que lo impulsará hacia adelante siguiendo el norte correcto. Pertenecer a un grupo no es sinónimo de pertenencia, pues se tiene que sentir que ese es el lugar espacial y mental sea físico o virtual, donde su alma se siente a gusto y cómoda en ese momento de su existencia y compartiendo intenciones y propósitos comunes. 


La pertenencia en el supra consciente, donde se mueven las energías detrás de las energías, forma parte de una triada diferente a las de las runas de los patrones básicos que vimos anteriormente. El supra consciente no trabaja con runas, sino con Alfas y Analfas partículas de energía subcuántica de información consciente, éstas Alfas se combinan como si de moléculas se tratara, formando complejos racimos de información cuyas energías van formando los pensamientos. La pertenencia es parte de una triada de racimos de información consciente o IVC (información virtual codificada) correspondiente a la plantilla de existencia, y que determina “la misión”, motivo por el cual el Ser se enlazó a esta existencia. La triada de racimos es intención/propósito/misión, siendo la pertenencia parte del racimo en su totalidad. Esto quiere decir que es intención, propósito y misión a la vez; es cero, uno y cero/uno en una ecuación cuántica binaria (0/1/01). El sentimiento de pertenencia desde el supraconsciente marca el norte de la misión para mantener la intención y el propósito firme en la octava corta larga de existencia. “…Una vez iniciada la expansión, y el espíritu de pertenencia hacia un objeto es fraguado, ya nunca más dejarán de ser miembros de su propia Logia Salvaje y de un propósito mayor…” LA MISION.

Hay un momento en nuestra plantilla de existencia que debemos definir esa pertenencia, sea hacia un grupo, un lugar, un recuerdo o sentir, pero debemos definir si o si esa pertenencia si queremos seguir avanzando de forma clara, sin los vaivenes de los opuestos, las dudas y continuas indecisiones que nos frenan y demoran deteniendo nuestra marcha. Encontrar el espíritu de pertenencia es salirse del juego de la probabilidad que impide definir nuestro camino, para encontrar la certeza del que sabe definir, certeza necesaria para mantener el rumbo pese a todo. Pertenecer es tener el norte claro y limpio sobre las nubes y nieblas que aparezcan en el camino, es ser un vigía atento y un navegante que no se distrae mirando gaviotas o escuchando cantos de sirenas que lo desvían continuamente del rumbo fijado. Yo encontré mi pertenencia y la certeza de que este es mi camino, mi ruta de navegación en esta existencia, usted ¿ya encontró el espíritu de pertenencia de su Ser? ¿o sigue buscando equivocadamente en el cuadrante de seguridad de su ego?

Fuente : DDLA